El Dr. Andrea Murru expone en este vídeo las precauciones que se tienen que tener en el embarazo en pacientes con trastorno bipolar.
El tema del embarazo es un tema que interesa mucho a los pacientes con trastorno bipolar, no solo por el miedo a que la carga genética se pueda de alguna forma transmitir a los hijos, sino también por los efectos secundarios que algunos tratamientos del trastorno bipolar puedan tener en el feto.
Es necesario que una paciente con trastorno bipolar planifique su embarazo con antelación. Se aconseja que las pacientes que están tratadas con litio suspendan gradualmente el litio durante seis meses antes de que se queden embarazadas, para reanudar el tratamiento a partir del segundo trimestre de embarazo. Esto es debido porque el litio tiene riesgo de ocasionar malformaciones de tipo cardiológico en el feto, especialmente la llamada “malformación de Epstein”.
El riesgo de que una madre en tratamiento con litio y que siga tomando el litio a pesar del embarazo durante el primer trimestre pueda causar esta malformación en el feto es de uno sobre mil casos. En el pasado se sobrestimaba la incidencia de estas malformaciones, y hoy en día la tendencia es de seguir siempre con el tratamiento incluso en el primer trimestre. Aunque existe un riesgo probable de malformación en caso de seguir con el tratamiento lo cierto es que una recaída durante el embarazo puede dañar al niño mucho más.
Otro aspecto importante que tenemos que considerar es en el postparto ya que las pacientes tienen un riesgo del 50% de sufrir una recaída, y por tanto la mujer debe seguir un tratamiento adecuado. Y para que el litio no pase al niño a través de la leche y no le intoxique, se aconseja que la lactación sea con biberón, y no de forma natural.