La esquizofrenia es un trastorno que agrupa a diferentes enfermedades que se caracterizan por la presencia de síntomas positivos, como las alucinaciones y los delirios, de síntomas negativos, que provocan un retraimiento del paciente, de síntomas afectivos, como la ansiedad y la depresión, y de síntomas cognitivos, que afectan a la memoria, por ejemplo. A lo largo de la historia se ha mantenido la tasa de esquizofrenia y su frecuencia entre la población: el uno por ciento de la población sufre esquizofrenia en todas las partes del mundo y en todos los tiempos.

Es una enfermedad que debuta cuando las personas son jóvenes, entre 18 y 25 años en hombres y entre los 25 y los 32 años en mujeres, puesto que a éstas les protegen los estrógenos. Cuando antes empieza la enfermedad tiene peor pronóstico, ya que al paciente no le ha dado tiempo a desarrollar su experiencia académica, profesional o social. Los pacientes de peor pronóstico son: los jóvenes, varones, pertenecientes a un nivel socioeconómico bajo, y que han nacido en una zona urbana.