Una de las cuestiones que preocupa a la población en estos momentos de crisis económica es que se limite la investigación de nuevos fármacos para el tratamiento de los trastornos mentales y del comportamiento. La investigación no ha cesado. Se está trabajando con parte de las moléculas ya encontradas y que se han demostrado eficaces en el tratamiento de los trastornos mentales graves para encontrar nuevas vías de formulación, nuevas aplicaciones, para conseguir fármacos inyectables que tengan una mayor duración. Se está investigando por ejemplo la posibilidad de tratamientos con fármacos antipsicóticos que duren tres meses o dentro de los antidepresivos, se están buscando fármacos que produzcan menos efectos secundarios y que no necesiten metabolización a nivel hepático. Sigue la investigación, aunque estamos algo estancados en la búsqueda de nuevos mecanismos diferentes de actuación.