Entre los antipsicóticos atípicos, el fármaco del que disponemos más datos es la quetiapina. Se ha demostrado eficaz en el tratamiento de la depresión bipolar de tipos 1 y 2, aunque las dosis utilizadas son diferentes: en la práctica clínica depende de la gravedad de la enfermedad y de la fase en la que se encuentra el paciente, y puede variar de 300 a 600 miligramos sin ningún otro fármaco en combinación.

La quetiapina, además, ha sido eficaz en combinación con otros fármacos como el litio. Su eficacia, su importancia clínica, se destaca porque no solo es eficaz en síntomas psicológicos como las alucinaciones o el insomnio, sino también en los síntomas nucleares como la apatía, la tristeza, la resolución para las cosas… Por tanto la quetiapina es en estos momentos uno de los fármacos más utilizados en la práctica clínica en los pacientes con depresión bipolar.