El litio y los antipsicóticos inyectables de larga duración consiguen menos reingresos de pacientes con trastorno bipolar, según un trabajo del Hospital Clínic de Barcelona, que ha analizado a más de 18.000 personas hospitalizados por este trastorno mental para determinar el tratamiento más efectivo.

El estudio, en el que también ha participado el Karolinska Institutet en Suecia, ha concluido que las personas con trastorno bipolar que son tratadas con litio son las que presentan un menor riesgo de reingreso hospitalario, mientras que los antipsicóticos inyectables de acción prolongada redujeron el riesgo de reingreso hospitalario en un 30% en comparación con sus equivalentes orales.

El jefe de servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic de Barcelona y del grupo Trastornos Bipolares del IDIBAPS, Eduard Vieta, coautor del estudio, ha explicado que los fármacos estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos son el tratamiento de elección en el trastorno bipolar, que se caracteriza por periodos alternos de depresión y de exaltación del estado de ánimo (manía).

Hasta ahora se consideraba que el litio es el estabilizador del ánimo más eficaz, pero había pocos estudios para comparar los efectos a largo plazo de los diferentes fármacos disponibles en esta enfermedad.

Por eso, el estudio, que ha publicado la revista JAMA Psychiatry, ha comparado el riesgo de reingreso hospitalario en más de 18.000 pacientes de Finlandia que habían sido hospitalizados previamente por esta enfermedad. Durante los 7 años de seguimiento, se compararon, para cada paciente, los periodos con y sin tratamiento.

La principal conclusión del estudio fue que el tratamiento con litio suponía un riesgo un 30% más bajo de reingreso hospitalario, por enfermedad mental o física, en comparación con los periodos sin tratamiento y que los antipsicóticos inyectables de acción prolongada también demostraron ser efectivos.

Al comparar periodos en los que un paciente había estado en tratamiento con un antipsicótico oral o su equivalente inyectable, se observó que el tratamiento con antipsicóticos inyectables de acción prolongada se asociaba con un riesgo de reingreso alrededor de un 30% más bajo.

En cambio, la quetiapina, uno de los antipsicóticos orales más prescritos en el trastorno bipolar, redujo el riesgo de reingreso solo en un 7%.

Jari Tiihonen, profesor del Departamento de Neurociencia Clínica del Instituto Karolinska y coordinador del estudio, ha explicado que “la prescripción de litio ha disminuido de manera constante en los últimos años, pero nuestros resultados muestran que este fármaco debe seguir siendo la primera línea de tratamiento para los pacientes con trastorno bipolar“.

También ha indicado que “los antipsicóticos inyectables de acción prolongada pueden ofrecer una opción segura y efectiva para aquellos pacientes en los que el litio no es adecuado”.

Por su parte, Eduard Vieta ha afirmado que “los estudios de registro aportan datos muy valiosos procedentes de la práctica clínica que complementan la obtenida a través de los ensayos clínicos. Aunque el estudio se hizo en Finlandia, sus resultados son extrapolables a otros países”.