Investigadores del grupo de Fundamentos Biológicos de los Trastornos Mentales del IRBLleida estudian cómo determinados factores neurobiológicos influyen en la calidad de vida de los pacientes con trastorno bipolar. Según han informado desde el IRBLleida, en concreto analizan factores cognitivos como la atención, la memoria y la planificación, así como factores inflamatorios como el neurotrófico, derivado del cerebro. Tal como explican los expertos, la disfunción cognitiva es una variable que interfiere en el funcionamiento de las personas afectadas, en los ámbitos personal, laboral o de ocio y, por tanto, en su calidad de vida.

“El objetivo de nuestra línea de investigación es examinar cómo determinados factores neurobiológicos influyen en la disfunción cognitiva de los pacientes con trastorno bipolar en fase de remisión, es decir, en periodo de ausencia de síntomas de la enfermedad”, explica una de las investigadoras del grupo, Maria Mur. Por este motivo, dicho grupo de investigación estudia diversas líneas de investigación en el ámbito de la cognición, ya que la disfunción cognitiva “es un constructor complejo que sobresale de los límites tradicionales de los diagnósticos psiquiátricos”.

En este sentido, afirman que son diversos los factores que afectan a este tipo de disfunción cognitiva, entre los cuales destacan la educación, la edad, la progresión de la enfermedad o la presencia simultánea de otros trastornos. Una de estas líneas de investigación está centrada en la evolución de la cognición en el tiempo, en una muestra de pacientes comparados con casos control sanos.

Gracias a estos estudios, los expertos han podido evidenciar que la disfunción cognitiva “persiste” incluso en los periodos libres de síntomas y como esta disfunción se asocia a una peor funcionalidad psicosocial. La influencia de la reserva cognitiva, es decir, la capacidad del cerebro adulto para tolerar mejor los efectos de una determinada patología, así como el rol que juega la obesidad en la evolución de la cognición, son otros de los ámbitos estudiados por los investigadores del IRBLleida.

Con relación a la obesidad, Mur explica que “se ha detectado que la interacción de presentar trastorno bipolar y obesidad o sobrepeso predice un peor funcionamiento cognitivo a corto y largo plazo“. Asimismo, la investigadora añade que “los programas de prevención y tratamiento deberían de intervenir de forma específica sobre estilos de alimentación y hábitos de vida saludables, desde las fases iniciales del trastorno, como una manera de prevenir la disfunción cognitiva y también la funcional en el trastorno bipolar”.

Finalmente, el grupo de investigadores estudia el papel de las neurotrofinas, principalmente, del factor neurotrófico derivado del cerebro, y de los marcados inflamatorios y de estrés oxidativo en las variables clínicas y en la disfunción cognitiva.

Los trabajos de este grupo se han llevado a cabo gracias a la colaboración de pacientes y voluntarios sanos y la financiación de ayudas para proyectos de investigación de la Fundación de la Marató de TV3, del Instituto de Salud Carlos III y de una beca del Plan Estratégico de investigación e innovación en salud (PERIS) 2016-2020.