El trastorno bipolar puede tardar en diagnosticarse diez años, según ha señalado el jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, José Manuel Montes, en el marco del Día Mundial del Trastorno Bipolar que se celebra el próximo viernes, 30 de Marzo.

“En muchas ocasiones esta patología presenta manifestaciones que no son las típicas y los afectados pueden no iniciar la enfermedad con un episodio de manía clásica. Además es más frecuente iniciar la enfermedad con un episodio de polaridad depresiva, por lo que puede confundirse con una depresión unipolar y no es hasta el momento en que se presenta un episodio maniaco o hipomaniaco cuando se esclarece la situación”, ha destacado el especialista.

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave, considerada la sexta causa de discapacidad en el mundo. En España la padecen más de 1 millón de personas pero sigue siendo una patología desconocida asociada a un alto impacto y estigma social, pese a que con el tratamiento adecuado los pacientes puedan llevar una vida totalmente normalizada.

La adherencia es otro de los retos en el trastorno bipolar. Casi el 100 por cien de los pacientes diagnosticados ha considerado abandonar la medicación en algún momento y en torno a la mitad decide concluir el tratamiento por su propia cuenta. “La falta de adherencia es un fenómeno difícil de abordar, ya que tiene que ver con muchos factores, entre ellos el rechazo y la negación a la hora de asumir que se padece una enfermedad mental grave”, ha subrayado el doctor.

A todo ello hay que añadir la estigmatización de la enfermedad, que lleva a la discriminación y el aislamiento. Hasta un 45 por ciento de los pacientes se ha sentido discriminado en alguna ocasión, lo que lleva en muchos casos a ocultar la enfermedad.

“Es preocupante que sirva para darle identidad a alguien y calificarlo. El trastorno bipolar es una circunstancia en la vida de una persona, nunca su esencia”, ha declarado la directora de la Fundación Mundo Bipolar, Guadalupe Morales. Morales ha destacado la necesidad de dar a conocer los derechos de las personas que tienen el trastorno bipolar u otras patologías mentales para acabar con la discriminación que sufren.