Una de las dificultades que nos encontramos sobre todo , es a la hora de diagnosticar el trastorno bipolar en niños  y adolescentes,  hacer el diagnóstico diferencial, con otros trastornos psquiátricos que vemos en la adolescencia, como por ejemplo: El TDH,  que comparte muchos síntomas con el trastorno bipolar ; los niños con TDH son impulsivos con una hiperactividad  motora , dificultades de atención,  que son los síntomas más importantes del TDH  que se comparten con una manía.  Entonces muchas  veces los clínicos  nos encontramos con esta dificultad  y  una de  las caracterísitcas más importantes a tener en cuenta en  el diagnóstico diferencial es que  en el TDH estos síntomas se mantienen el tiempo,  mientras que en trastorno bipolar en la adolescencia encontraríamos que estos síntomas aparecen junto con euforia  o estado de ánimo irritable , y son episódicos en el tiempo.  O sea que es muy importante el factor de episodio  para  un adecuado diagnóstico del trastorno bipolar.  También es difícil el diagnóstico diferencial con los trastornos de  ansiedad en adolescentes porque también  cursan con cambios en el estado de ánimo, con una irritabilidad importante,  y , aparte que la ansiedad aparece también de forma  muy “comórbida” con el trastorno bipolar , sobre todo en adolescentes, encontrándose tasas de comorbilidad de un 60%.  Estos serían los diagnósticos más difíciles de hacer a la hora de la visita clínica. Y también con lo que es la depresión unioipolar . En adolescentes  a veces puede ser que al remitir la depresión parezca que el paciente está mejor  o que hay una euforia, pero  realmente no se trata de una euforia  propia de un paciente bipolar.