1. Reconocer y aceptar su enfermedad es aprender a convivir con ella. Este es uno de los pasos más importantes para evitar las consecuencias más graves de la misma y mejorar su calidad de vida.
  2. Acuda a un psiquiatra de tu confianza. Sigue el tratamiento indicado. Si no le sienta bien, no le parece que es el adecuado o le causa efectos secundarios, dígaselo para buscar el tratamiento que más le ayude.
  3. El pilar fundamental del tratamiento es la medicación pautada por un profesional. Hay una tendencia a creer que la medicina natural es menos dañina que los fármacos, pero en este trastorno las medicinas alternativas no han demostrado ser eficaces.
  4. Pida que le resuelvan todas sus dudas para poder ser experto en el trastorno bipolar. Esto le ayudará a conocer la enfermedad: adquirir estrategias de enfrentamiento, prever las recaídas y gestionar el estrés.
  5. Reduzca el consumo de alcohol y drogas,  ya que éstas afectan muy negativamente al estado de ánimo.
  6. Realice una actividad regular, incluyendo el ejercicio físico, es recomendable para cualquier persona y también lo es en el caso de padecer un trastorno bipolar.
  7. Cumpla una rutina, un horario de actividades diarias puede ser de gran ayuda para la recuperación.
  8. Duerma un número de horas adecuado (en torno a las ocho horas), si puede ser en un horario constante a lo largo de la semana.
  9. Apóyese en personas de su confianza. El papel que juegan los familiares y allegados es fundamental y, por lo tanto, deben conocer en profundidad lo que supone el trastorno bipolar.
  10. Las asociaciones pueden ser de gran ayuda. Pueden ayudarle a conocer más sobre el trastorno y a personas que han afrontado situaciones similares.

Por el psicólogo Daniel Rama.

Fuente: Europa Press