Existen diversas formas de controlar los efectos secundarios que se derivan de uso de antipsicóticos, tanto de primera como de segunda generación: para las contracciones musculares que aparecen con los de primera generación, se suministran fármacos de tipo anticolinérgico. Para la acatisia se recomienda el uso de benzodiacepinas o propanolol. Y respecto a los efectos secundarios derivados de los antipsicóticos de segunda generación, se recomienda mejorar los hábitos de vida del paciente, básicamente fundamentados en una alimentación sana y equilibrada; si estos hábitos no surten efecto, se recomiendan fármacos que regulen los niveles de colesterol y de glucosa en  la sangre.