Los niños que padecen tanto el trastorno del espectro autista (TEA) como trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen el doble de riesgo de ser diagnosticados o tratados por ansiedad y trastornos del estado de ánimo, según un estudio publicado en la revista Pediatrics. El estudio, que ha sido completado por la Red Interactiva de Autismo (IAN, por sus siglas en inglés), es uno de los más grandes que compara los dos trastornos.

Los investigadores del Instituto Kennedy Krieger, Estados Unidos, utilizaron los datos de 3.319 niños de 6 a 17 años con TEA que se inscribieron entre 2006 y 2013 a la Red de Autismo Interactivo, de los cuales 1.503 (el 45,3 por ciento) tenían TDAH.

Los resultados mostraron que el riesgo de trastorno de ansiedad de los niños con TEA y TDAH era 2,2 veces mayor que el de los niños que solo padecían TEA, y 2,7 veces mayor en otros desórdenes del estado de ánimo. Dos afecciones psiquiátricas que resultaron ser más prevalentes en los niños mayores.

“La concurrencia del TDAH es común en niños con TEA. Y los niños con TEA y TDAH tienen un mayor riesgo de ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Por eso, los médicos que atienden a niños con trastorno de espectro autista deben conocer la coexistencia de estas condiciones tratables“, concluyen los autores.