El portal web MIT Technology Review ha entrevistado a Thomas Insel, uno de los gurús mundiales de salud mental y Director del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) de los Estados Unidos. Su objetivo desde hace años es prescindir en el futuro de la biblia de la psiquiatría, el Manual Estadístico y Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés) y poder diagnosticar las enfermedades mentales con mediciones objetivas como biomarcadores, no como un conjunto de síntomas.

Hasta el momento la ciencia de la biología no ha tenido demasiado éxito contra la depresión o la esquizofrenia, a pesar de los 1.340 millones de euros en becas y subvenciones procedentes del NIMH. Los fármacos psiquiátricos no han mejorado demasiado en las últimas décadas, y las búsquedas de las causas genéricas de las formas comunes de las enfermedades mentales no han proporcionado respuestas claras tampoco. Tales frustraciones pueden explicar por qué Insel ha comunicado que abandona su puesto para unirse a una empresa subsidiaria de Alphabet, el conglomerado tecnológico formado con la reestructuración de Google. “En el futuro, cuando pensamos en el sector privado y las investigaciones de salud, puede que pensemos en Apple e IBM más que en Lilly y Pfizer”, dice Insel. Cree que los smartphones podrían captar los biomarcadores de la depresión o la psicosis mediante los patrones del habla, y también proporcionar intervenciones psiquiátricas.

Reproducimos la entrevista de MIT Technology Review:

¿Cómo fue reclutado por Alphabet?

Estaba en una reunión con la persona [Andy Conrad] que después se convirtió en el CEO de esta nueva empresa. Está muy interesado en hacer algo dentro de la salud mental, pero no es su campo de referencia. Hablábamos de oportunidades y se hizo patente que teníamos intereses similares. Me preguntó si me gustaría hacerlo en Alphabet en lugar de para el Gobierno.

¿Qué intereses tenían en común?

Hay tres áreas de intereses comunes muy claras. Una es intentar averiguar un mejor método para llevar el análisis de datos a la psiquiatría. El sistema diagnóstico que tenemos está basado completamente en los síntomas y es bastante subjetivo. Una segunda fue la preocupación sobre cómo abordar la psicosis – cómo poder anticiparnos en la cadena para desarrollar un enfoque preventivo. Y la tercera fue el autismo y el desarrollo de biomarcadores. Todas forman una parte importante del plan estratégico del NIHM.

¿Qué aspecto tendría un enfoque preventivo para la psicosis?

Es algo que estamos financiando en el Instituto Nacional de la Salud Mental. Estamos desarrollando algoritmos para identificar y analizar el habla como una ventana temprana a la desorganización del pensamiento.

¿Cree que podrá hacer algo distinto en Silicon Valley que en Bethesda, donde dirige una empresa tan grande de investigaciones?

Ya lo veremos. No estaría realizando este cambio si no creyese que representa una oportunidad de generar un impacto mayor desde el sector privado. Estamos en un momento muy interesante de la historia. La tecnología que ya ha tenido un impacto tan grande, sobre el entretenimiento y tantos aspectos de nuestras vidas, realmente podrá empezar a cambiar la sanidad. Si preguntas: “¿Qué partes de la sanidad pueden ser transformadas por la tecnología?” – la salud mental podría ser de las más importantes.

La tecnología puede abarcar gran parte del proceso diagnóstico porque se pueden emplear sensores y recopilar datos acerca de los comportamientos de una manera objetiva. También, muchos de los tratamientos para la salud mental son intervenciones psicosociales, y esas se pueden realizar mediante un smartphone. Y de forma más importante, puede afectar la calidad de los cuidados, que es un gran problema, especialmente en el caso de las intervenciones psicosociales.

¿Qué quiere decir con tratamientos desde el móvil?

Uno de los mejores tratamientos para la depresión es la terapia conductual cognitiva. Construye un conjunto de habilidades para gestionar el humor. Puedes hacerla con un teléfono además de cara a cara. Mucha gente que sufre de depresiones graves, fobias sociales o el síndrome de estrés postraumático no quieren salir de casa para tratarse.

¿Es posible diagnosticar una enfermedad mental por teléfono?

Yo diría que puedes recopilar informaciones por teléfono que pueden ayudar a las personas a gestionar su propio tratamiento. Tu pregunta se basa en un paradigma que está cambiando totalmente. El viejo paradigma es que vas al médico y te hace una receta. Si lo llamas diagnóstico o sólo identificar el problema, hay mucho que se puede hacer online. Hay un accesorio para smartphone que puede visualizar la membrana timpánica, y los pediatras pueden realizar un diagnóstico [de otitis] online. Es un mundo donde quieres recibir los tratamientos adecuados en el momento adecuado para las personas adecuadas. Como consumidor, estás cerca de la fuente de la información. Todo esto representa un paradigma distinto hacia el que nos estamos desplazando.

¿Será el enfoque de Alphabet a las enfermedades mentales principalmente tecnológico o biológico?

No lo sé. Vamos a explorar cuales son las oportunidades. Sabemos que su punto óptimo reside en el análisis de datos. Lo que hacen realmente bien es averiguar cómo analizar los datos. La oportunidad es coger toda esa habilidad y contestar preguntas biológicas. Lo que significa eso en términos de qué proyectos abordará el equipo de ciencias biológicas dentro de la salud mental está totalmente sin definir. Parte de mi trabajo allí será averiguarlo.