Científicos del Instituto de Neurociencias han descubierto un nuevo mecanismo para reforzar las redes cerebrales de la memoria, según informan desde este centro, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y a la Universidad Miguel Hernández. Un hallazgo que también puede contribuir en cierta medida a avanzar en la lucha contra la esquizofrenia, la depresión y otras enfermedades neurológicas y psiquiátricas.

«Nuestros resultados tienen implicaciones prácticas para tratar patologías del cerebro basadas en la conectividad funcional, como la adicción a sustancias de abuso, la esquizofrenia o la depresión. Permite, por ejemplo, diseñar protocolos de intervención dirigidos a nodos críticos del cerebro para manipular su actividad, buscando reforzar conexiones entre redes neuronales cerebrales, por ejemplo, para reforzar la memoria», según explica el investigador Santiago Canals.

Desde 2009, y más concretamente en los últimos tres años, en su laboratorio se viene trabajando en esta investigación, en paralelo y en coordinación con el equipo del doctor Hernán Makse, del Instituto Levich de Física de la Universidad de la Ciudad de Nueva York. Ambos grupos han aportado su experiencia en el estudio de las redes de memoria. A nivel técnico, uno de los avances ha consistido en haber comprendido que una estructura del sistema de recompensa del cerebro, el denominado núcleo accumbens, tiene un papel clave en este nuevo mecanismo tendente a reforzar las redes cerebrales de la memoria.

Entender cómo coordina el cerebro el flujo de información que recibe e identificar las poblaciones de neuronas críticas en cada red cerebral es un problema fundamental en neurociencia. Estas poblaciones de neuronas son esenciales para la integración de las distintas redes neuronales que intervienen en procesos tan importantes como el aprendizaje y la memoria. Para tratar este problema, lo que se ha hecho desde el Instituto de Neurociencias, ubicado en Sant Joan, es abordarlo desde otro punto de vista.

«Hasta ahora sabíamos que el núcleo accumbens participa en la formación de memorias, pero desconocíamos su papel fundamental para estabilizar la interacción entre el hipocampo y otras regiones de la corteza cerebral, como acabamos de descubrir. Estas interacciones son fundamentales para la consolidación de las memorias a largo plazo, entre otras cosas», explica el doctor Canals. El hipocampo es una región del cerebro que se encarga de almacenar la memoria, mientras que la corteza cerebral es la capa más externa del cerebro.

El trabajo también sugiere que la sincronización entre el núcleo accumbens, el hipocampo y la corteza cerebral, a la hora de almacenar nueva información, proporciona un mecanismo para la actualización de los recuerdos que guiará los comportamientos futuros, de acuerdo con la información almacenada en el pasado.

El hallazgo puede servir también como guía para la cirugía del tumor cerebral mediante la identificación de áreas esenciales que se deben preservar durante la intervención quirúrgica.