Los trastornos mentales y físicos contribuyen a un 62,6 por ciento de las declaraciones de discapacidad total reconocidas por los médicos, y el dolor crónico a un 46,6  por ciento tanto de las parciales como las totales, lo que da una idea de la trascendencia de ambos problemas de salud en la sociedad. Los datos proceden de un estudio publicado en Gaceta Sanitaria en el que figura como primera autora Gabriela Barbaglia, de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de CataluñaCasi uno de cada diez europeos (el 9,5%) declaró haber sufrido al menos un día de discapacidad total en el último mes, es decir, sentirse incapacitado totalmente para realizar sus quehaceres diarios, mientras que el 18% manifestó haber sufrido alguna limitación parcial. Los resultados muestran que los trastornos mentales y físicos, en efecto contribuyeron en el 62,6% de los casos de discapacidad total y en el 46,6% de la discapacidad parcial de los europeos. En la investigación  se ha estudiado una muestra de 13.666 personas de entre 18 y 64 años de diez países europeos.

El trabajo ha consistido en recoger, mediante el uso de método común, datos referentes a diferentes trastornos mentales y físicos que padecían los participantes en el estudio además del número de días de discapacidad total y parcial asociados. Según la investigadora y Jordi Alonso, de la misma Agencia, resulta “importante mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento” de las enfermedades mentales en la población en edad de trabajar”. Los resultados de esta macroencuesta revelan diferencias significativas entre las distintas regiones europeas. La contribución de los trastornos físicos y mentales a la discapacidad en las tres regiones europeas estudiadas es importante y en concreto los trastornos mentales están asociados con una gran discapacidad en la mayoría de las regiones.

Así, mientras el dolor crónico, la ansiedad y la depresión explican alrededor de la mitad de los casos de limitación total en el Centro-Oeste (46,3%) y en el Sur de Europa (53,8%), en el Centro-Este del continente las principales causas, en un 48% de los casos, son el dolor crónico, las enfermedades cardiovasculares y la migraña o dolor de cabeza. La mayor diferencia entre las tres regiones se observa en la pequeña proporción de discapacidad total por desórdenes mentales en el Centro-Este (del 9,8%) en comparación con las otras dos regiones (del 27,5% en el Centro-Oeste y del 36,3% en el Sur de Europa).

Por regiones, en el Centro-Oeste de Europa la principal causa de discapacidad total es la ansiedad, presente en el 21,8% de los casos reportados por los participantes en este estudio. Le siguen el dolor crónico (15,6%) y otras dolencias físicas (17,9%). En el caso del Sur del continente, donde se encuentra España, la principal enfermedad asociada a la incapacidad total es la depresión, presente en uno de cada cuatro casos (24,4%), seguida de la artritis (16,9%) y la ansiedad (16,8%). Bulgaria y Rumanía, los dos países que representan al Centro-Este de Europa, son los que más se desmarcan del resto de integrantes de la Unión Europea en cuanto a las dolencias causantes de la incapacidad total. En ambos, la causa principal es el dolor crónico, presente en un 18% de los casos, seguido de las enfermedades cardiovasculares (17,5%), la migraña o el dolor de cabeza (12,5%) y otras dolencias físicas (12,9%). Los desórdenes mentales presentan muy poca influencia en la incapacidad total de búlgaros y rumanos: la ansiedad sólo representa el 6,7% y la depresión el 3,5% del total de casos. Los autores concluyen que es necesario incorporar el estudio del impacto de las enfermedades comunes en discapacidad a la agenda de salud pública.