El Sistema de Salud Británico (NHS por sus siglas en inglés) está muy preocupado por la salud de sus profesionales médicos y por las altas tasas de suicidio que este colectivo está protagonizado. Es por eso que desde el NHS Practitioner Health Program han alertado que el la tasa de suicidios entre los médicos “ha aumentado en los últimos años”, siendo las mujeres las que “han cuadruplicado esta posibilidad”.

Son afirmaciones de Clare Gerada, directora médica del NHS Practitioner Health Program, a la BBC donde ha achacado esta situación a las continuas quejas y reclamaciones que se vienen haciendo por parte de los pacientes.

“Ahora se anima a los pacientes a que pongan reclamaciones a sus propios médicos. Esta situación destruye la autoestima de los profesionales, incluso cuando son denuncias sin sentido o injustificadas. Además, estas han crecido porcentualmente en comparación al pasado, dejando al médico apartado de su puesto de trabajo, hasta que estas reclamaciones se resuelvan”, denuncia.

Entre 2011 y 2015, 430 médicos se quitaron la vida en Inglaterra. Esta situación ha llevado a Gerada a afirmar que este problema está derivando en un problema de salud mental, y se está convirtiendo en un “tabú dentro del NHS”.

Según datos expuestos por la propia directora, las médicastienen hasta cuatro veces más posibilidades de cometer un suicidio en comparación con la población general”. Los motivos a los que achaca esta situación es porque ellas son responsable de la mayor parte del cuidado de los menores y de los familiares de avanzada edad. Además, prosigue, su trabajo puede ser más estresante por culpa a las largas horas de trabajo.

Otros factores de riesgo de este problema se deben a la estigmatización que las mujeres perciben dentro del NHS. Según Gerada, el liderazgo masculino dentro del sistema sanitario puede dejar a las mujeres aisladas.