Un informe realizado por la Royal Society of Public Health (RSPH) y la Universidad de Cambridge examinó los efectos positivos y negativos de todas las redes sociales y revela que Instagram es la más perjudicial para la salud mental de los jóvenes. Esta es la conclusión del estudio #StatusOfMind entre 1.500 británicos de entre 14 y 24 años. El estudio, en total, analiza 14 cuestiones relacionadas con la salud y el bienestar: conciencia y comprensión de las experiencias de salud de otras personas, acceso a información especializada sobre salud, apoyo emocional, ansiedad, depresión, soledad, sueño, expresión personal, autoidentidad, imagen corporal, las relaciones con el mundo real, la idea de sentirse como parte de una comunidad de personas de ideas afines e intimidación.

La lista de plataformas más negativas la lideran después de Instagram; Snapchat, Facebook y Twitter. Por su parte, YouTube es la que genera mayores efectos positivos. El reporte señala que las redes sociales han sido catalogadas como más adictivas que los cigarrillos y el alcohol y que además las tasas de ansiedad y depresión en los jóvenes aumentaron un 70% en los últimos 25 años.

La investigación sugiere que los jóvenes que gastan más de dos horas al día usando redes sociales son más susceptibles a tener problemas de salud mental como ansiedad y depresión. “Ver amigos constantemente de vacaciones o saliendo de noche puede hacer que algunos jóvenes sientan que se están perdiendo de cosas mientras otros disfrutan de la vida. Estos sentimientos pueden promover una desesperación. Los jóvenes ven fotografías o videos y los comparan con sus vidas aparentemente mundanas”, señala el estudio.

A medida que crece la evidencia de que puede haber daños potenciales por el uso intensivo de los medios de comunicación social y al mejorar el estado de la salud mental dentro de la sociedad, es importante que se tengan controles y equilibrios para hacer que los medios sociales no sean tan salvajes cuando se trata de la salud mental y el bienestar de la juventud. “Queremos promover y alentar los muchos aspectos positivos de las plataformas y evitar una situación que conduzca a la psicosis”, recuerda Shirley Cramer CBE, Directora Ejecutiva de RSPH.

“El uso de las redes sociales en teléfonos, computadores, portátiles y tabletas por la noche antes de dormir está asociado con el sueño de mala calidad. El uso de luces LED puede bloquear los procesos naturales en el cerebro que desencadenan la sensación de somnolencia, así como la liberación de la hormona del sueño, la melatonina. Esto significa que la persona tarda más en quedarse dormida y que se terminan teniendo menos horas de sueño cada noche”, agrega. Pero no todo es tan malo. También sobresale el poder tener acceso a experiencias de salud de otras personas e información por parte de expertos, unirse a grupos o espacios para tener soporte emocional, fortalecer la libertad de expresión, estar informados e informadas.