Los síntomas que se atribuyen al trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) podrían disimular o enmascarar un trastorno del espectro autista (TEA) en los niños muy pequeños, según revela un estudio reciente publicado en la revista Pediatrics. Esto puede crear un retraso significativo en el diagnóstico del autismo. Se necesitaron un promedio de tres años más para diagnosticar el autismo a niños que inicialmente se pensó que solo tenían un TDAH, según los investigadores.

Ese retraso puede marcar diferencias en el futuro del niño, según el autor del estudio, el Dr. Amir Miodovnik, pediatra del desarrollo en el Hospital Pediátrico de Boston. “Se ha mostrado que cuanto antes se implementen estos tratamientos para el autismo, mejores resultados obtienen los niños”, comentó Miodovnik. “Tres años es una cantidad de tiempo significativa durante la cual los niños no reciben el tratamiento”.

Para ver si un diagnóstico temprano de TDAH interferiría en la detección del autismo, los investigadores observaron los datos de casi 1,500 niños con autismo recogidos de la Encuesta nacional de salud infantil de 2011-2012 de Estados Unidos. En la encuesta, se preguntó a los padres si habían diagnosticado a sus hijos un TDAH o autismo. También les pidieron que indicaran la edad en la que recibieron el diagnóstico. A aproximadamente el 43% de los niños les habían dicho que tenían ambas afecciones, reportaron los padres.

Los investigadores descubrieron que a más de 2 de cada 5 niños a los que habían diagnosticado tanto un TDAH como autismo les habían diagnosticado inicialmente un TDAH. La mayoría de esos niños que habían recibido inicialmente el diagnóstico de TDAH (aproximadamente el 81%) acabaron recibiendo el diagnóstico de autismo después de los 6 años de edad.  Los niños también tenían unas 30 veces más de probabilidades de recibir un diagnóstico de autismo después de los 6 años de edad que los niños a los que se diagnosticó el TDAH y autismo a la vez, o inicialmente autismo y más tarde el TDAH.

Estos resultados indican que los médicos quizá se estén precipitando al diagnosticar el TDAH a una edad demasiado temprana, dijo el Dr. Daniel Coury, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Hospital Pediátrico Nacional y profesor de pediatría clínica y psiquiatría en el Colegio de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio. “De hecho, estos niños podrían tener un problema del neurodesarrollo que va a cambiar en los siguientes años, y se hará mucho más evidente a los 4 o 5 años de lo que lo es a los 2 años”, comentó Coury.

El el estudio, a los niños con autismo se les diagnosticó un TDAH a alrededor de los 5 años de edad de promedio, mucho antes que el promedio nacional de 7 años de edad para el diagnóstico típico de TDAH. Coury dijo que los hallazgos se corresponden con lo que ha observado en su práctica profesional. “Mi experiencia clínica personal es que vemos una gran cantidad de niños a los que hacemos pruebas del trastorno del espectro autista a una edad más tardía a los cuales previamente se les había diagnosticado el TDAH”, comentó.