La vicepresidenta regional de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, asegura que la atención a las personas con problemas de salud mental es una de las prioridades sanitarias del Gobierno de Cantabria. Lo ha hecho durante un encuentro entre sociedad, investigación y clínica, organizado por la Asociación Cántabra Pro Salud Mental (ASCASAM), en colaboración con el IDIVAL y la Universidad de Cantabria, denominado ‘La intervención temprana en psicosis: la mejor inversión para la recuperación de las personas’. Para Díaz Tezanos este apoyo se enmarca en una estrategia de atención integrada, social y sanitaria, con la que se está impulsando un grupo de salud “que garantice una continuidad sanitaria y social en el apoyo y la atención a los pacientes y sus familias”.

Se refería así la vicepresidenta al Programa Asistencial de las Fases Iniciales de las Psicosis (PAFIP), puesto en marcha por la Consejería de Sanidad en el año 2001 para el tratamiento precoz de las personas que sufren un primer episodio de psicosis y la atención a sus familias con “excelentes resultados”. El PAFIP cuenta con un programa de investigación sobre las bases biológicas de la psicosis, pionero a nivel mundial y que colabora con grupos investigadores europeos y norteamericanos, que sigue los criterios y recomendaciones internacionales más avanzadas, disponibles actualmente en este campo de la Psiquiatría. De hecho, la jornada está dirigida por el coordinador del PAFIP y psiquiatra del Hospital Valdecilla, Benedicto Crespo-Facorro.

Por eso, ha insistido Díaz Tezanos, “es un acierto” mostrar a la sociedad los progresos en la enfermedad mental y estos programas de investigación en el ámbito de la psiquiatría, que cuentan con una vertiente clínica en la atención a las fases iniciales de la psicosis. Es importante transferir a la clínica diaria los resultados evidenciados desde la investigación para ser capaces de encontrar los modelos de intervención terapéutica más efectivos, pero también acabar con las creencias erróneas sobre la enfermedad y las personas enfermas con información, divulgación y educación, ha remarcado la vicepresidenta.

Tanto la vicepresidenta como la consejera de Sanidad han coincidido en señalar la importancia del diagnóstico y la intervención temprana en la enfermedad mental para garantizar una recuperación sintomática y funcional máxima. Así lo demuestran los estudios de los últimos años que han permitido avanzar en el conocimiento de la psicosis de forma más efectiva, con una visión más favorable y un escenario esperanzador en el objetivo final de mejorar la calidad de vida de los pacientes. De hecho, los tratamientos que se están aplicando en Cantabria “así lo demuestran” ratificando que un tratamiento comunitario con gran implicación de las familias y un equipo profesional multidisciplinar consigue disminuir la incidencia de recaídas y hospitalizaciones posteriores, mejorar los síntomas psicóticos, la prevención del suicidio, evitar la estigmatización y abordar las necesidades sociales, de educación y de empleo. En definitiva, “mejorar la calidad de vida de las personas que han pasado por un primer episodio psicótico”.

En este sentido, la consejera ha reiterado el compromiso del Gobierno de Cantabria de reforzar los programas asistenciales e investigadores de atención temprana en psicosis, mejorando los recursos para que la atención sanitaria se preste en condiciones de igualdad, calidad y seguridad en toda la región. El encuentro sirvió para mostrar los progresos en la investigación de las enfermedades mentales y los nuevos avances farmacológicos en su tratamiento. Además, trató de encontrar un espacio de reflexión y encuentro entre la investigación en el campo de los desequilibrios mentales y las personas beneficiarias de esa investigación, ya que, la prevalencia a lo largo de la vida de los trastornos psicóticos en la población general es del 3% y, según la OMS, el 25% de la población presentara un trastorno mental a lo largo de su vida.