La autoridad federal estadounidense para la aviación ha creado un comité con la industria de aerolíneas y las comunidades médicas para realizar un estudio de la salud mental y emocional de los pilotos comerciales de EE UU. Esa investigación ha sido recomendada por el Grupo para la Seguridad de la Aviación comercial con base en los recientes accidentes del vuelo.

En el siniestro de los Alpes, las autoridades dan por hecho que fue el copiloto Andreas Lubitz quien estrelló el avión cuando volaba de Barcelona a Düsseldorf con otras 149 personas a bordo el pasado 24 de marzo. Del vuelo de Malaysia Airlines, que desapareció con 239 personas a bordo el 8 de marzo de 2014, cuando volaba de Kuala Lumpur a Pekín no hay todavía ni rastro, pero se sospecha que alguien desconectó los sistemas de comunicación y cambió el rumbo del avión

Estos dos sucesos han llevado a la autoridad federal a crear un comité que deberá realizar recomendaciones a la FAA en seis meses, en el que participarán expertos estadounidenses e internacionales, tanto del ámbito gubernamental como de la industria, y en el que se incluirá un grupo de trabajo de profesionales especializados en medicina aeroespacial.

El comité examinará la toma de conciencia y comunicación de los asuntos relacionados con la salud mental y emocional de los pilotos, los métodos para evaluarla y las barreras para declarar esos problemas. Según una encuesta realizada por el Aviation Medicine Advisory Service, aproximadamente el 15% de los pilotos a los que se les habían recetado antidepresivos  “mostraron la intención de tomar la medicación y continuar volando sin informar” a la autoridad federal de aviación. Otro estudio realizado sobre análisis toxicológicos post mortem en 4.143 pilotos halló medicación psicotrópica en 223 casos pero solo 14 habían informado a la autoridad de que la estaban tomando.