EMBRACED es un proyecto de investigación cuyo objetivo es desarrollar una herramienta informatizada y adaptada culturalmente para la evaluación neurocognitiva de adultos en 8 países europeos, cubriendo una población potencial de casi el 80% del continente. Liderado por Inmaculada Ibáñez (en la foto), investigadora de la Universidad de Granada y el CIBERSAM, surge de la necesidad de considerar las variables culturales a la hora de evaluar cognitivamente a la población.

Tradicionalmente, se han tenido en cuenta factores como la edad, el sexo, el lenguaje y la etnia, pero recientes estudios ponen de manifiesto que, incluso controlando estos factores, siguen habiendo diferencias entre grupos culturales diversos. Variables como la percepción del tiempo o los valores culturales como el colectivismo/individualismo o el igualitarismo/jerarquización pueden alterar las puntuaciones en tests neuropsicológicos, lo que puede llevar a errores diagnósticos que, en algunos casos, pueden llegar a ser graves. “Por ejemplo, se podría diagnosticar a una persona con un trastorno que no tiene, con las consecuencias médicas y personales que ello podría conllevar”, explica Ibáñez.

Con el incremento en movimientos migratorios en la UE, se hace necesaria una herramienta que permita evaluar pacientes de distintos países y evitar así los riesgos de un diagnóstico erróneo. Con una muestra de casi 2.000 participantes, el proyecto recogerá una gran variedad de datos sociodemográficos y culturales, y evaluará funciones neuropsicológicas como atención, funciones ejecutivas, lenguaje, memoria, función motora, orientación, percepción y cognición social.

La recogida de estos datos permitirá profundizar en los conocimientos en el área de la neurociencia cultural, determinando qué variables culturales afectan al rendimiento cognitivo, y cuánto y cómo lo hacen. Además, proporcionará una herramienta de evaluación clínica de acuerdo a los criterios de trastorno neurocognitivo definidos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) que tendrá en cuenta las variables culturales relevantes. Será una herramienta programada para su uso en dispositivos táctiles como tabletas o smartphones, y requerirá una mínima intervención por parte del evaluador. Este instrumento será distribuido de manera gratuita entre todos los profesionales que lo soliciten.