Cuando los seres queridos desarrollan demencia, es difícil saber cómo mejorar sus vidas.  Pero ahora los investigadores han detectado modos de ayudar a las personas a que vivan lo mejor posible.

“Aunque muchas investigaciones se centran en la prevención y en la mejora de los tratamientos, es igual de fundamental que comprendamos cómo podemos optimizar la calidad de vida de las 50 millones de personas en todo el mundo que tienen demencia“, señaló la investigadora Linda Clare, profesora en la Universidad de Exeter, en Inglaterra.

Para realizar el estudio, su equipo revisó 198 estudios que incluyeron a más de 37.000 personas. Los investigadores encontraron que una mala salud mental o física, los problemas como la agitación o la apatía, y las necesidades no satisfechas se asocian con una peor calidad de vida para las personas con demencia.

Los factores asociados con una mejor calidad de vida incluyeron unas buenas relaciones, la implicación social, un mejor funcionamiento diario, una buena salud física y mental, y una atención de alta calidad.

Ahora debemos desarrollar maneras de poner estos hallazgos en acción para marcar una diferencia en la vida de las personas al respaldar las relaciones, la implicación social y el funcionamiento cotidiano, al abordar la mala salud física y mental, y al asegurarse de que se recibe una atención de alta calidad

El sexo, la educación, el estatus marital, los ingresos, la edad y el tipo de demencia no se asociaron con la calidad de vida.