El Síndic de Greuges, defensor del pueblo catalán, Rafael Ribó, ha denunciado que faltan recursos para detectar y tratar los trastornos mentales de niños y adolescentes y que la saturación de la red de salud mental infantil y juvenil provoca largas listas de espera e insuficiencias en la intervención. Ribó ha presentado en lA comisión parlamentaria de Infancia su informe anual sobre los derechos de los niños correspondiente a 2014. El informe destaca que “los niños más desfavorecidos son los más perjudicados, ya que tienen más probabilidades de sufrir un trastorno y menos acceso a recursos alternativos a los públicos”.

Acompañado por la adjunta para la defensa de los derechos de los niños y los adolescentes del Síndic, Maria Jesús Larios, Ribó ha propuesto 10 medidas para dar cumplimiento a la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño. Entre estos retos destaca “garantizar el derecho a la salud, también la salud mental, en el que hay una desigualdad clara“. Según Ribó, a pesar de que la red de salud mental infantil y juvenil es de acceso universal, “la incidencia de problemas de salud mental en situaciones de pobreza infantil es más alta y el acceso a los servicios de salud mental adecuados es desigual por razones socioeconómicas de las familias”.

El informe del Síndic detalla que “la falta de recursos conlleva retrasos y listas de espera en el diagnóstico de los niños, lo que afecta directamente a su salud” y también a “la intensidad y frecuencia del tratamiento que se ofrece desde los centros de salud mental infantil y juvenil“. Según ha denunciado el defensor del pueblo catalán, faltan plazas específicas de centro de día o de rehabilitación para adolescentes, y plazas de estancia temporal para adolescentes con trastornos severos que requieren un internamiento para tratarlos. Además, el síndic apunta que para el internamiento temporal no hay servicios especializados para menores, ya que la cartera de servicios sociales prevé que las residencias previstas para personas con discapacidad son para enfermos de 18 a 65 años.

El síndic ha propuesto ampliar la oferta de los CSMIJ y otros recursos específicos en salud mental (hospitales de día, servicios residenciales, programas específicos de salud mental) y que se atiendan adecuadamente patologías que carecen de recursos especializados, como los trastornos del espectro autista o los trastornos alimentarios. Escuchar las opiniones de los menores, garantizar la prevención y detección del maltrato infantil, y asegurar la atención a los niños con discapacidad y su escolarización inclusiva, son otras de la recomendaciones incluidas en el informe del Síndic.