En España se registran cada año unos 18.000 nuevos brotes psicóticos de los que uno de cada tres, unos 6.000, derivarán en esquizofrenia, uno de los trastornos mentales más graves y discapacitantes, de ahí la necesidad de abordarlos precozmente para mejorar el pronóstico de estos pacientes. “Hablamos de cambiar el curso de la enfermedad, al menos en algunos pacientes”, ha destacado Celso Arango, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid y director del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), en declaraciones a la agencia Europa Press.

La evidencia científica ha demostrado que “cuanto menos tiempo pase desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se inicia el tratamiento integral mejor va a ser el pronóstico“, ha explicado Arango. De hecho, hay estudios que demuestran que el empeoramiento debuta cuando transcurren más de seis semanas sin tratamiento desde que debutan los primeros síntomas. Sin embargo, ha lamentado, en España suelen pasar unos dos años y medio hasta que se produce el primer contacto terapéutico, por lo que “hay mucho que mejorar”. Para ello, es necesario la posibilidad de contar con unidades de atención temprana de la psicosis ya que es una estrategia que “permite salvar vidas”. “Después de un evento psicótico es cuando más riesgo hay de suicidio, ya que hasta el 10-15 por ciento de las personas con esquizofrenia se suicidan. Además, de media viven unos 20 años menos que la población general”, ha explicado Arango.

Además, el abordaje temprano e integral va a posibilitar que en algunos pacientes se puedan evitar futuros brotes. Según Arango, “no todas las personas que tienen un episodio psicótico van a tener una enfermedad discapacitante, hay un 15-20% que no van a tener un segundo brote”.