Uno de los problemas que ahora tenemos en la psiquiatría actual cuando hablamos de la práctica clínica, es la dificultad de diferenciar entre los tratamientos que se hacen en atención primaria, los médicos de cabecera, y los tratamientos que se hacen en atención especializada por el psiquiatra o por el psicólogo dentro de los servicios de salud mental.

El reto que tenemos actualmente es que estos tratamientos sean adecuados. Adecuados por dos motivos: uno, porque los pacientes sean tratados en el sitio donde están más preparados para el tratamiento y dos, porque los costes de los tratamientos en atención primaria y en atención especializada, son diferentes. Con lo cual, la situación actual de la economía y la situación actual del sistema sanitario, hace que se tengan que adecuar los tratamientos al coste y a la persona que es la más adaptada para el tratamiento.