La esquizofrenia es un trastorno que agrupa a diferentes enfermedades que se caracterizan por la presencia de síntomas positivos, como las alucinaciones y los delirios, de síntomas negativos, que provocan un retraimiento del paciente, de síntomas afectivos, como la ansiedad y la depresión, y de síntomas cognitivos, que afectan a la memoria, por ejemplo. A lo largo de la historia se ha mantenido la tasa de esquizofrenia y su frecuencia entre la población: el uno por ciento de la población sufre esquizofrenia en todas las partes del mundo y en todos los tiempos.


Tipos de administración de los antipsicóticos

En los últimos años se han producido notables cambios en la formas de administrar los psicofármacos. La más habitual es la oral: se toma un comprimido o cápsula y éste pasa a la sangre.  Otra forma de administración es la que se disuelve en la boca, lo que permite una acción más directa, El hecho de que exista la formulación oral implica que podamos modificar –bajar o subir- la dosis

Esquizofrenia: Psicoeducación

El objetivo de la psicoeducación es permitir al paciente conocer más aspectos sobre su enfermedad, lo que permitirá que la persona siga mejor el tratamiento y disminuya, además, el riesgo de recaídas. Y la psicoeducación permitirá también que la persona se pueda enfrentar mejor a su entorno, pueda adaptarse a él con mayor facilidad y logre tener un mejor funcionamiento. En el caso de la esquizofrenia, la psicoeducación familiar es