El plomo es un factor importante en la aparición de la esquizofrenia según han revelado expertos de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia en Nueva York. El estudio publicado en la revista académica Translational Psychiatry ha revelado que ratas expuestas a este elemento químico presentan comportamientos cerebrales similares al de las personas que padecen este trastorno mental. Las áreas afectadas del cerebro por el plomo son la corteza prefrontal medial, el hipocampo, y el estriado, precisamente tres áreas en que también están implicadas en la esquizofrenia.

Las ratas expuestas al plomo tenían una densidad más baja de células cerebrales de la clase conocida como PVGI, en comparación con las ratas que no sufrieron dicha exposición y al mismo tiempo observaron un aumento en un receptor de dopamina denominado D2R. Ese descenso de células PVGI y el aumento del recpetor D2R es el mismo que experimentan los pacientes de esquizofrenia por lo que se establece que el plomo podría ser un factor importante que genere la enfermedad. La reacción de esas ratas expuestas al plomo a la cocaína también es similar a la que sufren los afectados por el trastorno mental.

La exposición al plomo puede ocurrir al respirar aire o polvo en el lugar de trabajo, o al consumir alimentos o agua contaminados. Una alta exposición a este elemento puede dañar el sistema nervioso, los riñones y el sistema reproductivo. La mayor parte proviene de actividades como la minería, manufactura industrial y de quemar combustibles fósiles pero también es común su uso en la fabricación de baterías, municiones, productos de metal (soldaduras y cañerías) y en láminas de protección contra los rayos X