El Hospital de Sant Pau de Barcelona ha puesto en marcha un programa de investigación e intervención integral de pacientes con esquizofrenia resistentes al tratamiento. El programa, que se denomina ‘Ama Dablam’, tiene el doble objetivo asistencial y de investigación para dar continuidad asistencial y ofrecer los abordajes clínicos más relevantes al mismo tiempo que permitirá, por primera vez, estudiar de forma prospectiva los indicadores clínicos y neurobiológicos que diferencian a estos pacientes de los que sí reaccionan al tratamiento.

El programa es una iniciativa del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Sant Pau y ha sido posible gracias al mecenazgo de una persona, que prefiere no tener protagonismo, que únicamente pidió que el programa llevara el nombre de la montaña del Tibet ‘Ama Dablam’ y que ha hecho una donación de una beca para trabajar en el proyecto durante tres años. Según ha informado el hospital en un comunicado, a lo largo del proyecto se propondrán dos intervenciones psicológicas en función del perfil de cada paciente.

La intervención psicológica individual, basada en los principios de la terapia cognitivo conductual, aplicará el modelo de regulación emocional adaptado a la esquizofrenia, que consiste en el aumento de la tolerancia a las emociones incómodas e intensas, así como en identificar y modificar estrategias desadaptativas de afrontamiento. La intervención en familias se realizará en base a la terapia sistémica con grupos multifamiliares, pero aplicando un modelo psicoeducativo, una psicoterapia grupal de pacientes y sus familiares con el objetivo de ampliar su conocimiento de la enfermedad y de cómo convivir con ella.

Por otra parte, este programa permitirá, por primera vez, estudiar de forma prospectiva los indicadores clínicos y neurobiológicos (genéticos, de neuroimagen, neurofisiológicos y neurocognitivos) que diferencian a los pacientes que responden al tratamiento con clozapina, fármaco de elección para estos pacientes, y los que son resistentes a él.

Los médicos esperan que esta información permita hacer intervenciones precoces y personalizadas. Un 30% de los pacientes con esquizofrenia son resistentes al tratamiento, con delirios o alucinaciones persistentes, una realidad clínica que se asocia a un importante sufrimiento del paciente y su entorno, además de un gran gasto económico, han explicado los responsables del Servicio de Psiquiatría del Hospital Sant Pau. El aumento del gasto está relacionado con más frecuencia de ingresos, largas estancias y un alto índice de politerapia o combinaciones entre medicaciones.

La clozapina es el fármaco de elección cuando han fallado más de dos fármacos, pero no todos los pacientes responden y necesitan otros recursos terapéuticos. “A pesar de ser una realidad a la que se enfrentan diariamente los profesionales de salud mental de todo el mundo, no hay estudios que nos permitan diferenciar claramente entre los pacientes que responden y los que no a la clozapina. Entender esta realidad sería el primer paso para optimizar el tratamiento de estos pacientes”, han especificado los responsables del nuevo programa.