La clozapina reduce la mortalidad y protege contra la autolesión en pacientes con esquizofrenia resistente al tratamiento, también llamada esquizofrenia refractaria. Así lo demuestra una nueva investigación publicada en el American Journal of PsychiatryInvestigadores de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, encontraron un incremento de casi dos puntos en la tasa de mortalidad de pacientes con esquizofrenia resistente a tratamiento que no se estaban tratando con clozapina, en comparación con quienes utilizaban este fármaco. Además, sus hallazgos parecen indicar un efecto perjudicial de otros antipsicóticos sobre la autolesión, en comparación con la clozapina.

“El hallazgo de que los pacientes resistentes a tratamiento sin clozapina tuvieron tasas más altas de autolesión y muerte, que los tratados con clozapina, confirma investigación previa y que por tanto no nos sorprenden”, expresó Theresa Wimberley, PhD, investigadora del estudio“No obstante, por primera vez encontramos una tasa relativamente elevada de autolesión en usuarios de antipsicóticos diferentes a la clozapina, así como un incremento en el riesgo de muerte después de suspender la clozapina, y esto necesita más atención en investigación futura”, indicó la Dra. Wimberley.

La esquizofrenia se asocia a “una tasa excesiva de mortalidad temprana”, tanto por causas naturales como no naturales, destacan los autores. Investigaciones anteriores habían demostrado tasas de mortalidad más bajas de manera estadísticamente significativa entre usuarios de clozapina, que entre usuarios de otros fármacos antipsicóticos, inclusive fármacos de primera generación, así como entre pacientes que no habían recibido medicamento antipsicótico. Sin embargo, estos hallazgos no fueron congruentes en todos los estudios.

Los autores afirman que el objetivo del estudio “consistió en evaluar las tasas de mortalidad por todas las causas, y la autolesión relacionada con el tratamiento con clozapina, así como las estrategias alternativas de tratamiento antipsicótico entre individuos con esquizofrenia que cumplían los criterios para resistencia al tratamiento”. El tratamiento antipsicótico sin clozapina se relacionó con un aumento en la tasa de autolesión, en comparación con clozapina, en los modelos ajustados. Sin embargo, los investigadores no encontraron relación cuando compararon el tratamiento sin ningún antipsicótico, con el tratamiento mediante clozapina.

Las tasas estimadas de autolesión fueron más bajas para la clozapina y más altas para la politerapia antipsicótica sin clozapina. “Este estudio demostró que el tratamiento con clozapina en la esquizofrenia resistente a tratamiento se asoció a una tasa sustancialmente más baja de mortalidad por todas las causas, en comparación con ningún tratamiento antipsicótico, y hubo un incremento de la mortalidad tras la suspensión de clozapina“, escriben los autores. “Además, encontramos una tasa más baja de manera estadísticamente significativa de autolesión durante el tratamiento con clozapina, en comparación con el tratamiento antipsicótico sin clozapina en la esquizofrenia resistente al tratamiento”, añadieron los investigadores.

Hay mensajes fundamentales que son clínicamente aplicables de inmediato. “Observamos un incremento de 2,5 tantos en la tasa de muerte en los pacientes resistentes a tratamiento sin terapia antipsicótica, en comparación con pacientes resistentes a tratamiento que se sometieron a terapia con clozapina“, destaca el estudio. “Esto indica la necesidad de un tratamiento optimizado en los pacientes resistentes a tratamiento que suspenden la terapia antipsicótica, y sobre todo en los que suspenden el tratamiento con clozapina”, indicó la Dra. Wimberley. Además, “para evitar la autolesión en esquizofrénicos resistentes a tratamiento, los resultados del presente estudio indican que sobre todo los pacientes que reciben tratamiento con antipsicóticos sin clozapina pueden necesitar más atención”, concluye la investigadora.

“El estudio es una gran contribución al campo, debido a que la clozapina es un fármaco muy importante en la esquizofrenia resistente a tratamiento, y es el único antipsicótico con eficacia establecida en esta población y, de manera correspondiente, está considerado como el tratamiento de elección en los algoritmos y guías publicadas”. Sin embargo, “por diversos motivos, la clozapina se infrautiliza notablemente, y hay muchas inquietudes centradas en torno a su toxicidad”, puntualizó. “Los hallazgos aquí se contraponen firmemente a su infrautilización basada en tales inquietudes”.

Resaltó que el estudio “proporciona evidencia adicional que exhorta a un mayor empleo de la clozapina en esquizofrenia resistente a tratamiento, pues realmente, los beneficios superan el riesgo”. La Dra. Wimberley estuvo de acuerdo. “La clozapina es el tratamiento de referencia, pero se infrautiliza en casi todos los países, lo cual se debe principalmente al temor a efectos secundarios graves”. Añadió que los pacientes con esquizofrenia resistente a tratamiento “necesitan terapia especializada e individualizada. No todos los pacientes se beneficiarán de la clozapina, pero varios estudios indican que muchos que no reciben este fármaco podrían hacerlo”.