El centro neuropsiquiátrico Nuestra Señora del Carmen, ubicado en Garrapinillos, Zaragoza, se ha convertido en un referente en el tratamiento de la esquizofrenia refractaria, aquella en la que “los pacientes no responden al tratamiento y, además de medicación, deben continuar unas pautas específicas para dar respuesta a la patología”, según ha explicado el gerente del centro, Alfonso Cerdán. Durante el año 2016, el neuropsiquiátrico, que ha desarrollado diferentes proyectos para ayudar a estas personas, registró 8.353 estancias de esquizofrenia refractaria, que ha crecido en los últimos años.

La institución ha consolidado su crecimiento y durante el periodo 2013-2016 se ha registrado una “tendencia al alza” en el número de las estancias de personas con discapacidad intelectual.  “Se ha pasado de 29.706 en el 2013 a las 33.000 del año pasado”, dijo Cerdán. Tras este incremento está el aumento de los trastornos de la conducta en este colectivo de pacientes. En total, en 2016, este centro ha registrado 100.085 estancias, 51.826 en salud mental -incluidas las esquizofrenias-, 33.000 en discapacidad intelectual -de las que 19.537 son por trastornos de la conducta- y 22.596 en demencias.

El centro aborda tres grandes patologías: salud mental, discapacidad intelectual y demencia. De cara al futuro, la institución se plantea una línea de inversiones para remodelar y acondicionar sus instalaciones y, también, “la tranformación del modelo asistencial”, según dijo Cerdán. “Queremos dejar de centrarnos en la patología y centrarnos en la funcionalidad del individuo. En esto consistirá el proyecto Alice, con el que vamos a transformar la estructura dando un papel fundamental al enfermo y a la familia”, añadió. Tener enfermedad mental “no tiene por qué ser discriminatorio” ya que “todos tenemos funcionalidades” y se trata de desarrollarlas y potenciarlas, “aunque sea más complicado”. La inversión inmediata será de un millón de euros, pero esta podría ascender a los tres millones en ejercicios sucesivos “si las condiciones del entorno se mantienen”, apuntó el gerente.

La garantía de la sostenibilidad asistencial de este centro es del 87% y entre 2013 y 2016 se aprecia una mejora en la valoración de los profesionales y usuarios. En el caso de los trabajadores, en este periodo, se ha reducido la accidentalidad laboral, la satisfacción de las condiciones de trabajo ha pasado del 65 al 91% y en comunicación la mejora se ha incrementado del 47,2 al 76%, siendo la satisfacción global del 96%. Por lo que se refiere a los pacientes, la satisfacción global ha pasado del 65 al 80%, mientras que en esos tres años se ha incrementado el número usuarios participantes en actividades de normalización de la enfermedad mental de 100 a 415. En este punto, el gerente ha resaltado el proyecto ‘Enroscados’, que incluye la puesta en marcha de un equipo de balonmano desde hace cinco años formado por usuarios del centro, llamado Hispanos del Carmen, cuyos integrantes, en colaboración con la Federación de Balonmano, han puesto en marcha este curso 2016-2017 una Escuela de Deporte. Gracias a ella, 600 niños han partidos en talleres y clinic desarrollados en colegios donde se explica en qué consiste este deporte. Este proyecto supone que “independientemente de la enfermedad que tengas, el mensaje entorno a este deporte une”, ha concluido el gerente.