Investigadores asutralianos y de EE.UU. han dado un paso importante en la identificación de las bases genéticas de la depresión, una enfermedad que afecta a más de 350 millones de personas en todo el mundo y que, además del impacto individual y social, supone una importante carga económica.

El nuevo metaanálisis, realizado en más de 135.000 personas con depresión mayor y más de 344.000 controles, reveló 44 variantes genómicas, o loci, que tienen una asociación estadísticamente significativa con la depresión. De estos 44 loci, 30 se descubrieron recientemente, mientras que 14 se había identificado en estudios previos. Además, la investigación identificó 153 genes significativos y descubrió que la depresión mayor compartía seis loci que también están vinculados con la esquizofrenia.

El estudio se publica hoy «Nature Genetics» y ha sido fruto de la colaboración de más de 200 científicos que trabajan con el Consorcio de Genómica Psiquiátrica.

El trabajo, explica Patrick F. Sullivan, del Centro de Genómica Psiquiátrica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), supone un cambio en las reglas del juego. «Descubrir la base genética de la depresión mayor ha sido realmente difícil. Un gran número de investigadores de todo el mundo colaboraron para hacer este trabajo, y ahora tenemos una mirada más profunda que nunca antes sobre la base de esta enfermedad humana terrible y perjudicial. Con más trabajo, deberíamos poder desarrollar herramientas importantes para el tratamiento e incluso la prevención de la depresión mayor».

En este sentido, Naomi Wray, de la Universidad de Queensland (Australia), señala que su estudio muestra «que todos tenemos variantes genéticas para la depresión, pero aquellos con una carga más alta son más susceptibles. Sabemos que muchas experiencias de vida también contribuyen al riesgo de depresión, pero identificar los factores genéticos abre nuevas puertas para la investigación de los factores biológicos».

La investigación, apunta Josh Gordon, director del Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU., confirma las raíces genéticas de la depresión, ofreciendo pistas biológicas importantes que esperamos conduzcan a tratamientos nuevos y mejores tratamientos.

«La depresión mayor representa uno de los problemas de salud pública más graves del mundo», afirma Steven E. Hyman, del Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard. «A pesar de décadas de esfuerzo, hasta ahora, había muy pocos conocimientos sobre sus mecanismos biológicos. Este desafortunado estado de cosas ha impedido seriamente el desarrollo del tratamiento, dejando a muchas personas que sufren de depresión con opciones limitadas. Este estudio representa un paso importante para dilucidar los fundamentos biológicos de la depresión», afirma Hyman.

Otros hallazgos del estudio son que la base genética de la depresión se superpone de manera importante con otros trastornos psiquiátricos como el trastorno bipolar y la esquizofrenia. Curiosamente, la base genética del trastorno depresivo también se superpone con la obesidad y las medidas múltiples de la calidad del sueño, incluida la somnolencia diurna, el insomnio y el cansancio.