Más del 70% de los pacientes con depresión que responden al tratamiento siguen presentando síntomas cognitivos, uno de los síntomas residuales más prevalentes en esta enfermedad y que está asociado a una mala evolución a largo plazo. Ante esto, el director del servicio de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Enric Álvarez, ha destacado la necesidad de diagnosticar precozmente la enfermedad para aplicar “lo antes posible” el tratamiento.

“Con frecuencia la depresión es un cuadro con recaídas y recurrencias, que debe abordarse como una enfermedad a medio y largo plazo. Las tasas de respuesta y remisión no son aún del todo satisfactorias y un grupo de pacientes, a pesar de la mejoría clínica, continúa presentado lo que se denominan síntomas residuales“, ha comentado el presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental, Miquel Roca.
Los síntomas residuales se han relacionado significativamente con un elevado riesgo de recaídas tras el tratamiento, además de con otros indicadores de mala evolución, como mayor número de visitas médicas, psiquiátricas y al servicio de urgencias, mayor número de ingresos hospitalarios o más intentos de suicidio. Esto indica el “enorme” coste clínico y económico que suponen los síntomas residuales y la necesidad de reorientar las estrategias del tratamiento antidepresivo hacia la remisión total, lo que implica la completa recuperación funcional.

No obstante, aproximadamente la mitad de los pacientes con depresión que alcanza la “remisión“, tal y como se define en las escalas de evaluación habitualmente utilizadas (MADRS y HAM-D), no se considera a sí mismo en remisión. En este sentido, el experto ha señalado que es habitual que los pacientes que alcanzan la remisión de los síntomas mantengan ciertos síntomas residuales lo que representa una carga sustancial. Como promedio, suele haber dos síntomas presentes durante la remisión, siendo los problemas cognitivos, la falta de energía y los trastornos del sueño los que se presentan del 35 al 44% del tiempo.

Incluso aquellos pacientes que responden al tratamiento pueden no llegar a lograr la remisión. De hecho, el ensayo ‘Sequenced Treatment Alternatives to Relieve Depression‘ demostró que el 75% de los pacientes que respondía al tratamiento experimentaba cinco o más síntomas residuales, al menos de grado leve, incluyendo insomnio, tristeza, falta de concentración/toma de decisiones y falta de energía.