Tener sobrepeso o ser obeso puede causar depresión, según un estudio de la Universidad del Sur de Australia y la Universidad de Exeter en el Reino Unido. Investigaciones anteriores ya habían sugerido que las personas con obesidad son más proclives a padecer depresión, pero se desconocía si la depresión era la que causaba los cambios de peso o al revés.

Este estudio, que recoge la revista International Journal of Epidemiology y que es el mayor trabajo que investiga la relación entre obesidad y salud mental realizado hasta el momento, concluye que tener variantes genéticas asociadas a un índice de masa corporal (IMC) elevado pueden provocar depresión. El efecto es, además, más acuciado en mujeres que en hombres.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores usaron datos de unas 50.000 personas de entre 37 y 73 años, que habían sido reclutadas entre 2006 y 2010, del BioBanco de Reino Unido que padecen depresión. Compararon esos datos con los de un grupo control de más de 29.000 personas nacidas entre 1938 y 1971 de las que se disponía de información médica y genética.

Analizaron 73 variantes genéticas que están asociadas a un IMC más elevado y también a un riesgo incrementado de enfermedades como la diabetes y las cardiopatías. Asimismo, miraron otras 14 variantes genéticas asociadas a un elevado porcentaje de grasa corporal y a un menor riesgo de padecer otros problemas de salud.

Cruzaron esos datos con la información de los hospitales sobre los participantes y cuestionarios que habían completado sobre ansiedad y depresión. Así, los científicos identificaron unos 49.000 participantes con depresión y vieron que aquellas personas con un IMC más elevado eran más proclives a padecer esta enfermedad mental. En concreto, vieron que por cada 4,7 puntos de aumento en el IMC, la probabilidad de tener depresión aumentaba un 18% en general, un porcentaje que ascendía hasta un 23% en el caso de las mujeres.

“Separamos el componente psicológico de la obesidad del impacto de los problemas de salud relacionados con esta enfermedad metabólica usando genes asociados con un mayor índice de masa corporal (IMC) pero menor riesgo de enfermedades como la diabetes”, afirma en un comunicado la directora del Centro Australiano para la Salud de Precisión, Elina Hypponen, colíder del trabajo.

“Esos genes estaban tan fuertemente asociados a la depresión como los genes asociados con un IMC más elevado y diabetes. Eso sugiere que tener sobrepeso causa depresión tanto si hay o no problemas de salud asociados, especialmente en las mujeres”, añade.

Otra de las conclusiones destacadas del estudio es los hombres muy delgados son también más proclives a la depresión que los que tienen un peso normal o que las mujeres muy delgadas.