Un estudio inédito en Europa, con participación de Gipuzkoa, ha hecho la primera foto fija sobre el alcance real de los trastornos del espectro autista (TEA) y concluye que afecta a entre el 0,5% y el 0,9% de la población, una frecuencia similar «a la del Alzheimer». Extrapolado a Euskadi, el resultado es que existen unos 15.000 casos, y como cada uno de ellos repercute en otras tres personas de la familia, se habla de un impacto en 60.000 personas. En España, esa prevalencia alcanzaría a 325.000 afectados y a 1,3 millones de familiares «a quienes el autismo cambia la vida».

El estudio Asdeu, desarrollado desde 2015, está dirigido por el Instituto Carlos III, y en él ha tenido una participación directa el territorio de Gipuzkoa, a través del psiquiatra infantil Joaquín Fuentes, asesor del proyecto. Fuentes y el doctor Manuel Posada, responsable del proyecto en el Instituto Carlos III de Madrid, presentaron los primeros resultados del estudio el pasado miércoles en el Parlamento Vasco, en unas jornadas en las que se incidió en el problema de salud pública que supone y en los apoyos necesarios.

Para el estudio se ha analizado a la población infantil entre 7 y 9 años, rango de edad en el que se detecta el «pico» de prevalencia de estos trastornos, han explicado los dos expertos. 12 países han realizado un trabajo de campo. En España se desarrolló en Gipuzkoa. En concreto, han participado 108 centros (públicos y concertados) y 661 profesores y profesoras, con un total de 9.138 niños y niñas. A los docentes, el equipo investigador les facilitó un cuestionario para que identificaran los posibles casos sospechosos, de los cuales, tras el cribado y el diagnóstico en Policlínica Gipuzkoa, la mayoría finalmente no eran casos de autismo, pero sí de otros problemas como hiperactividad o ansiedad. Analizados por los profesionales, el resultado fue que se detectaron un total de casos nuevos, y otros ya apoyados en Gautena, de 65 niños y niñas con trastornos del espectro autista, lo que arroja una prevalencia del 0,7%, dentro de lo esperable en la horquilla detectada en el conjunto del estudio europeo.

En una profusa exposición, los expertos han resaltado la importancia de conocer por primera vez de forma científica el alcance del autismo. «Lo imaginábamos, pero ahora lo sabemos», y han pedido afrontar el problema a través de un Plan Vasco de Autismo, en el que se mejore tanto la detección, como la intervención y también los apoyos. No obstante, el doctor Fuentes ha subrayado el trabajo bien hecho desde Gipuzkoa, ya que el estudio revela 65 casos, de los cuales 59 ya estaban diagnosticados y apoyados a través de la asociación Gautena. El Departamento de Educación también tenía identificados el número esperado de casos. A escala europea, tanto Fuentes como Posada se han comprometido en «meter en la agenda» de la Comisión el problema de las personas con trastornos del autismo para abordarlo desde el punto de vista de la salud.

Uno de los datos más impactantes ha sido el de conocer el impacto en la mortalidad del autismo, que muestra un fallecimiento prematuro de 18 años antes que el resto de la población; 30 años antes en el caso de quienes además presentan una discapacidad intelectual. Las causas, varían según el nivel de capacidad, e incluyen la epilepsia, los problemas cardiovasculares, y especialmente el suicidio en los que no tienen una discapacidad intelectual asociada.

También se ha calculado el coste económico del autismo, cifrado en 30.000 euros al año por afectado, que costean tanto los servicios públicos como las propias familias. En ese coste se incluyen los gastos sanitarios, educativos, las ausencias laborales o la contratación de un cuidador, entre otros.