Una investigación dirigida por Jeremy D. Coplan, MD, profesor de psiquiatría de la SUNY Downstate Medical Center, ha documentado una alta tasa de asociación entre el trastorno de pánico y cuatro trastornos físicos. La investigación podría modificar la forma en que los médicos y psiquiatras observan los límites entre los trastornos psiquiátricos y médicos. “Los pacientes que parecen tener ciertos trastornos somáticos – enfermedades para las cuales no hay causa médica detectable y que los médicos pueden considerar que se los ha imaginado el paciente – pueden en cambio tener una propensión genética a desarrollar una serie de enfermedades reales relacionadas”, dice el Dr. Coplan.

Los investigadores encontraron una alta correlación entre el trastorno de pánico, el trastorno bipolar y diversas enfermedades físicas, con mayor prevalencia de ciertas enfermedades entre los pacientes con trastorno de pánico cuando se compara con la población general. “El trastorno de pánico en sí puede ser un predictor de una serie de condiciones físicas que antes se consideraban que no guardaban relación con las condiciones mentales, y para la cual no puede haber marcadores biológicos”, explica el Dr. Coplan.

En el estudio, publicado en The Journal of Neuropsychiatry & Clinical Neurosciences, los investigadores proponen la existencia de un síndrome del espectro afectivo que comprende un trastorno de ansiedad como núcleo principal de la patología y cuatro síndromes relacionados, para los que han acuñado el término ALPIM. El significado de este termino se entiende por las patologías que lo componen: A = El trastorno de ansiedad (trastorno de pánico en su mayoría); L = Síndrome de hiperlaxitud articular que comprende escoliosis, articulaciones dobles, prolapso de la válvula mitral, moretones con facilidad; P = Dolor (fibromialgia, migraña y dolor de cabeza diario crónico, síndrome del intestino irritable, prostatitis y cistitis); I = Trastornos inmunitarios (hipotiroidismo, asma, alergias nasales, síndrome de fatiga crónica); y Trastornos del estado de ánimo (M = depresión mayor, trastorno bipolar II y trastorno bipolar III, taquifilaxia. Dos tercios de los pacientes del estudio con este trastorno de estado de ánimo tenían trastorno bipolar diagnosticable y la mayoría de los pacientes habían perdido la respuesta a los antidepresivos.

El Dr. Coplan afirma que la propuesta de ALPIM como un síndrome no es completamente nuevo, ya que contiene elementos significativos de los trastornos del espectro previamente descritos. La principal contribución de ALPIM es agregar nuevos elementos y agrupaciones, y para arrojar luz sobre cómo estos grupos se superponen. El estudio documentó alta prevalencia de trastornos físicos en los pacientes con trastorno de pánico en comparación con la población general.

Por ejemplo, la laxitud de la articulación se observó en un 59,3% de los pacientes del estudio en comparación con una prevalencia de aproximadamente un 10% a un 15% en la población general; la fibromialgia se observó en el 80,3% de los sujetos en comparación con aproximadamente el 2,1% de la población general; y la rinitis alérgica se observó en 71,1% de los sujetos, mientras que su prevalencia es de aproximadamente un 20% en la población general.