La ansiedad matutina es una de las formas más comunes en las que se manifiesta este desorden nervioso relacionado con el estrés ambiental y con mecanismos de respuesta de anticipación involuntaria del organismo. Es muy importante para poder combatirla conocer cuáles son los estímulos externos o internos que la provocan y cuáles las mejores técnicas de autocontrol que pueden ayudar a vencerla.

La ansiedad matutina se manifiesta tras el momento de despertar. Las personas que conviven con este tipo de ansiedad ven alterado su estado de nervios nada más comenzar el día con una carga de intensidad que los lleva a una condición de alerta continua que se traduce en distintos síntomas y respuestas psicosomáticas. En síntesis, podríamos decir que es como si el hecho de empezar una nuevo día fuera para ellos una situación de peligro inminente para la que su cuerpo debe prepararse. Esto sucede porque los niveles de cortisol aumentan considerablemente durante las últimas horas de sueño, alcanzando su máximo justo media hora antes de despertarse. Por esto mismo, este tipo de ansiedad va reduciéndose a medida que avanza el día, sumiendo a la persona en un estado normal cuando se alcanza la media tarde o la noche.

Existen algunos hábitos que pueden ayudar a que se reduzca dicha ansiedad aunque siempre debe ser un profesional quien aconseje mejor qué hacer en cada caso concreto. Algunos de estos hábitos que pueden ayudar son los siguientes:

  • Ejercicios de respiración: intentar controlar el ritmo de la respiración, justo al levantarse. Este tipo de relajación ayuda a reducir los niveles de cortisol y ansiedad.
  • No fumar en las primeras horas: si se es fumador, se debe saber que el tabaco es uno de los principales inductores de ansiedad, por lo que se ha de procurar no fumar durante la mañana.
  • Levantarse con tiempo: si además de tener ansiedad, se suma el estrés por llegar tarde, el resultado es más perjudicial si cabe. Puede ser un buen momento para revisar mentalmente el planning para el día.
  • Realizar un buen desayuno que contenga hidratos de carbono y frutas.
  • No tomar cenas copiosas: una digestión complicada durante la noche, puede aumentar considerablemente los niveles de cortisol y por eso se aconseja cenar lo más ligero posible.
  • La práctica de ejercicio físico en la franja de la 18 y 20h y un horario de sueño regular también ayuda a reducir dicha ansiedad.