El alzheimer tiene “rostro de mujer” en España no sólo porque siete de cada diez fallecimientos por esta enfermedad son mujeres, sino porque son ellas, especialmente, las cuidadoras, afirmó la secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad en funciones, Susana Camarero. Lo ha puesto de manifiesto en Salamanca durante su intervención en el IV Simpósium Internacional “Avances en la Investigación Socio-Sanitaria en la Enfermedad de Alzheimer”, que inauguró la reina Sofía.

Camarero se refirió al éxito como sociedad del incremento de la esperanza de vida, pero también al desafío que se presenta, ya que en 2030 los mayores de 64 años “pasarán del 18,32% actual al 34 %” y el “número de mayores de 80 años se triplicará”. Durante su intervención, aludió también a la demanda de servicios de protección social, “cada vez mejores y más completos” que hace la sociedad, y recordó que el alzheimer es la séptima causa de muerte en España, que afecta a casi la mitad de las personas que llegan a los 85 años y a una de cada diez que alcanza los 65 años. Reconoció que los números van en crecimiento dado que se calcula, según sus palabras, que en España hay 1,2 millones de afectados y en 2040 se estima que se dupliquen.

Según sus palabras, el abordaje se está haciendo de una manera “global, integral y continuada” hacia un espacio sociosanitario en el que todos “tengamos garantizado el mismo tipo de atención”. Camarero se ha mostrado partidaria de seguir sumando “experiencias, fortalezas y voluntades” en favor de los enfermos y sus familias. Por su parte, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, Alicia García, destacó la colaboración con las asociaciones de familiares de enfermos de alzheimer, y la implantación de nuevos modelos de atención centrados en la persona y sus necesidades en cada uno de sus momentos vitales.

El IV Simpósium Internacional “Avances en la Investigación Socio- Sanitaria en la Enfermedad de Alzheimer”, que en la presente edición ha contado con Portugal, Suecia y Argentina como países invitados, se ha centrado en conseguir que residencias y centros de día para personas con alzheimer sean un espacio hogareño con un modelo de atención centrado en la persona.