Prevenir el riesgo de desarrollar demencia a cinco años vista en aquellas personas que perciban que su memoria está fallando. Ese es uno de los principales objetivos de la nueva Unitat de Recerca Clínica en Prevenció de Demència impulsada por el Barcelona Beta Brain Research Center (BBRC), el centro de investigación de la Fundació Pasqual Maragall. Se trata de un estudio “único en el mundo” que se ha presentado este miércoles, con motivo del 10º aniversario de la entidad, y que busca 400 voluntarios que pueden apuntarse ya en la web www.prevenciodemencia.org.

“Lo novedoso de este estudio, que durará tres años, es que validará científicamente el conocimiento necesario para trasladar al paciente de forma personalizada una estimación del riesgo de contraer demencia”, ha explicado José Luis Molinuevo, director científico del Programa de Prevenció de l’Alzheimer de la fundación. Así, la investigación está abierta a aquellos ciudadanos que tengan entre 60 y 80 años, estén notando una disminución de sus capacidades cognitivas (algo, matiza, “normal” a cierta edad) y no hayan sido diagnosticadas con ningún tipo de demencia.

En otras palabras: “Vamos a ir más allá del test de memoria del CAP y pasaremos a trabajar con esas personas a las que este test no diagnostica ninguna demencia”, ha aseverado este neurólogo. La Unitat de Recerca Clínica en Prevenció de Demència demostrará si hay una base biológica asociada al algoritmo de riesgo calculado, lo que permitirá validarlo o no para su uso en el sistema sanitario, así como modular y perfeccionar la estimación de riesgo, sobre la que influyen muchas variables.

A los 400 voluntarios del estudio (no habrá selección previa, sino que participarán en él los primeros que se apunten) se les dará un porcentaje de riesgo de padecer cualquier demencia, siempre teniendo en cuenta, en palabras de Molinuevo, que “el riesgo nunca es algo determinante”. El término ‘riesgo’ supone una probabilidad, nunca una certeza. La finalidad primera de esta Unitat de Recercerca es la prevención. “Lanzamos el mensaje a las autoridades sanitarias de que lo más rentable es siempre la prevención”, ha dicho por su parte Jordi Camí, director de la Fundació Pasqual Maragall. Sobre todo teniendo en cuenta el actual envejecimiento de la población y la prevalencia de la demencia.

Este nuevo estudio, paralelamente, analizará si revelar una estimación del riesgo genera un impacto emocional a los participantes; se les hará un seguimiento durante tres años y se les ofrecerá un plan de acción personalizada que les permitiría reducir las probabilidades de contraer una demencia. Este plan incluirá consejos de prevención primaria para reducir los factores de riesgo modificables de la enfermedad (es decir, los relacionados con el control de la salud cardiovascular y con los hábitos de vida saludable) y la posibilidad de participar en estudios específicos de detección y prevención de alzheimer.

Desde la Fundació Pasqual Maragall recuerdan que si bien nadie está libre de padecer demencia, tampoco se puede garantizar al 100% que alguien la vaya a padecer. Son muchas las variables que entran en juego y no se dispone aún del suficiente conocimiento científico sobre todas ellas. Por eso, el conocimiento que generará este nuevo proyecto contribuirá a la modulación y perfecccionamiento de la estimación de este riesgo.