Para las personas con Alzheimer, los nombres, las caras y lugares comienzan a desaparecer de sus recuerdos. Con el tiempo, pueden olvidar movimientos simples como espolvorear sal en su comida o abrir una botella de agua. La diseñadora Aurore Brard realizó una serie de instrumentos para recordarle movimientos rutinarios a quienes tienen esta enfermedad y estimular la creatividad.

Tras ver a su abuela con este padecimiento, Aurore decidió dedicar su proyecto de tesis en desarrollar una serie de juguetes o herramientas para estimular la memoria procedimental. Ésta es una parte de nuestra memoria que se encarga de recordar habilidades necesarias para hacer una tarea simple como amarrarse las agujetas. Este sistema funciona de manera inconsciente, pero en las personas con Alzheimer se pierde eventualmente, lo que hace difícil realizar acciones cotidianas de cocina, como revolver, espolvorear sal en un platillo o mezclar una masa.

Moving Memories es un conjunto de herramientas intuitivas que imitan movimientos de cocina, entretienen y estimulan los sentidos. En total son cinco instrumentos y cada uno corresponde a un movimiento integral de cocina: verter, moler, espolvorear, amasar y revolver. Por ejemplo, al mover dos placas pequeñas, la manos imitan el movimiento de espolvorear sal. O al girar un plato de madera con la bola metálica dentro, da la sensación de verter. El uso de estos utensilios brinda a los pacientes sensaciones familiares y reconfortantes, lo que ayuda a calmar la confusión que representan muchas tareas. Están desarrollados de modo que pueden usarse de diferentes formas.

Brard llevó los prototipos a un centro de ancianos en Eindhoven, y descubrió que los pacientes tuvieron una muy buena respuesta, sobre todo los que solían tener mucha actividad con las manos. A pesar de que le dieron un uso distinto al que la diseñadora esperaba, interactuar con los objetos les resultó fácil y divertido.

La colección Moving Memories les da la oportunidad de activar sus mentes sin tareas estresantes, además es una forma en la que los familiares pueden interactuar con ellos y, debido a su diseño, los juguetes no se ven como objetos infantiles.