La enfermedad de Alzheimer es más precoz en los pacientes con diabetes tipo 2, según indica la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (Seen) en el marco de la reunión ‘Controversias en Endocrinología y Nutrición’, que ha reunido a más de 1.000 participantes en el Hotel Eurobuiling de Madrid los días 25, 26 y 27 de octubre.

El Alzheimer se relaciona con la resistencia a la insulina, y esta resistencia es muy precoz en la diabetes tipo 2, según explica el vocal de formación y docencia de la junta directiva de la Seen, el doctor Carlos Morillas. “Se ha llegado a decir que la enfermedad de Alzheimer es la llamada diabetes tipo 3, pues se relaciona con la resistencia a la insulina, característica de la diabetes. Esta enfermedad neurodegenerativa suele ser más precoz en población diabética. Habría, por tanto, que buscar ese hiperinsulinismo de una forma precoz antes de que apareciese el deterioro cognitivo“, dijo.

En España, según los últimos datos publicados, un 13,8% de la población padece diabetes tipo 2, y un 6% lo desconoce. Además, un 14,8% de la población sufre algún trastorno de la tolerancia a la glucosa, según indica la Seen en nota.

Asimismo, los pacientes con diabetes tienen el doble de riesgo de tener demencia que la población no diabética en los países occidentales, según la Seen. Los especialistas han comprobado que el paso de deterioro cognitivo a demencia en dos años es casi el doble en la población con diabetes 2 que en la población en general. “Por tanto, la diabetes tipo 2 aceleraría la progresión del deterioro cognitivo con el consiguiente impacto socio-sanitario que ello comporta”, explicó la médica especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigadora senior del Instituto de Investigación del mismo hospital, la doctora Cristina Hernández. El doctor Carlos Morillas apuntó que “lo importante de estas enfermedades es buscarlas, porque probablemente se pueden prevenir y algunas de ellas tienen mejor evolución que las complicaciones más estudiadas”.

En este sentido, la doctora Hernández señaló la necesidad de implementar estrategias que pueden ser útiles para el diagnóstico precoz del deterioro cognitivo a través del examen de la retina. Y es que, en la actualidad, “no existe ningún tratamiento farmacológico específico para el deterioro cognitivo y la demencia”. “Sin embargo”, apunta, “en los pacientes con diabetes, evitar las hipoglucemias, factor de riesgo de demencia, y emplear fármacos que reduzcan la resistencia a la insulina (un mecanismo clave implicado en el desarrollo del Alzheimer), parecen dos medidas claves para su prevención”.