El grupo de investigación en trastornos bipolares del Hospital Clínic-Idibaps ha participado en la identificación de las anomalías cerebrales específicas en personas con trastorno bipolar y ha elaborado el primer mapa de las regiones clave del cerebro implicadas en la neurobiología de este trastorno. Según el Idibaps, varios estudios previos habían determinado que el trastorno bipolar está asociado a diferencias estructurales del cerebro, pero las investigaciones hechas hasta ahora con neuroimagen no habían ofrecido conclusiones concluyentes.

En este contexto, un equipo internacional liderado por Ole Andreassen, de la Universidad de Oslo, con la colaboración del grupo del Hospital Clínic, liderado por Eduard Vieta, ha impulsado el estudio más amplio realizado hasta la fecha sobre la materia. El estudio se ha realizado a partir del análisis de imágenes de resonancia magnética del proyecto “Enigma” (Enhancing Neuro Imaging Genetics Through Meta Analysis) que recoge información de más de 6.500 personas, 2.447 de ellas con trastorno bipolar y 4.056 controles sanos.

En el estudio, que publica la revista Molecular Psychiatry, los investigadores han visto, entre otros, que los adultos con trastorno bipolar tienden a tener las áreas corticales menos gruesas en las regiones frontal, temporal, y parietal del cerebro y que la corteza prefrontal ventrolateral (CPFVL) es la que presenta más reducción en el grosor cortical. Los investigadores también examinaron los efectos de los fármacos que más se utilizan en el trastorno bipolar, como el litio, que reduce la gravedad y la frecuencia de los episodios maníacos. Los expertos, sin embargo, desconocen exactamente los mecanismos por los que la molécula ayuda a los pacientes con trastorno bipolar. El trabajo ahora publicado ofrece algunas pistas, ya que indica que el litio incrementa el volumen de materia gris en las zonas afectadas.