El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario del Henares ha implantado un nuevo protocolo encaminado a reducir el número de medidas coercitivas en el abordaje de la agitación psicomotriz de sus pacientes basado en la aplicación del proyecto BETA (Best Practice for Evaluation and Treatment of Agitation); punto fundamental del Plan de Humanización que esta unidad está llevando a cabo. Se trata de lograr un abordaje colaborativo con el paciente en vez de coercitivo, lo que se ha conseguido en el 70% de los casos.

El protocolo, que minimiza las medidas coercitivas en el paciente durante un episodio de agitación, fue presentado en una sesión clínica general hospitalaria. En ella se dieron las claves del manejo de la agitación psicomotriz y los resultados de la aplicación de este protocolo en la Unidad de Psiquiatría con el ánimo de hacerlo extensible al resto de unidades del hospital. Desde el año 2016, los facultativos especializados del centro hospitalario están dando formación a personal sanitario del SUMMA 112 y ya se han formado a más de 90 profesionales.

Este protocolo parte de la premisa de que toda inmovilización de un paciente es un fracaso terapéutico. El Dr. Rodrigo Puente, psiquiatra del Hospital Universitario del Henares, explicó que: “Hoy en día se sigue inmovilización con correas y otros aparatajes tradicionales, pero algunas Unidades de Psiquiatría estamos trabajando para erradicar esta práctica y lograr que, ante un episodio de agitación, sea el propio paciente el que, con ayuda de los profesionales, pueda conseguir un estado de calma”.

La iniciativa parte de la premisa de que toda inmovilización de un paciente es un fracaso terapéutico. Según el psiquiatra del Hospital Universitario del Henares, Rodrigo Puente, “hoy en día se sigue inmovilización con correas y otros aparatajes tradicionales, pero algunas Unidades de Psiquiatría estamos trabajando para erradicar esta práctica y lograr que, ante un episodio de agitación, sea el propio paciente el que, con ayuda de los profesionales, pueda conseguir un estado de calma“. Para el jefe del Servicio de Psiquiatría, Javier Correas, “el fundamento del proyecto BETA está basado en el respeto al paciente y en el uso de la palabra para que el paciente colabore en el tratamiento de la agitación. Entre las ventajas de este modelo se encuentran que se producen menos lesiones al personal sanitario y al propio paciente, se reduce la estancia hospitalaria y aumenta las posibilidades de que, en episodios posteriores, el paciente acuda al hospital voluntariamente”.

Desde que se ha implantado el proyecto BETA en el Servicio de Psiquiatría del Hospital del Henares se han atendido 293 episodios de agitación. El 53% de ellos se produjeron en la Unidad de Hospitalización de Psiquiatría y el 44% en el área de urgencias. Algunos de los motivos por los que un paciente llega a un estado de agitación pueden ser desde trastornos de personalidad (un 30% de los casos), psicosis (18%) o trastorno bipolar (14%). De todos aquellos pacientes que sufrieron un episodio de agitación, el 70% colaboraron con los profesionales en su tratamiento, pudiendo evitar las medidas coercitivas. El 41% de los pacientes recibieron medicación oral, el 21% inhalada y en el 26% de los casos fue necesaria la medicación intramuscular.