Hace un mes la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una tesis sobre el Cannabidiol, conocido como CBD, uno de los ingredientes naturales de la planta del cannabis. A lo largo de 27 páginas analizaban sus efectos y su efectividad en tratamientos médicos para la epilepsia y otras afecciones como la esquizofrenia. Esta semana, una investigación más, a manos de la Sociedad de Psiquiatría de Estados Unidos (APA, por sus siglas en inglés), se sumó a la certeza de que esta propiedad del cannabis podría ser útil para contrarrestar los síntomas de ese trastorno psiquiátrico.

Para comprobarlo, los expertos de la APA ensayaron sus efectos en pacientes diagnosticados con esquizofrenia. Todos, medicados con antipsicóticos, fueron evaluados antes del tratamiento, luego se les suministró a unos CBD en 1000 miligramos y a otros un placebo durante seis semanas.

Pasado ese tiempo, los psiquiatras les aplicaron cuatro pruebas científicas a ambos grupos, una serie de evaluaciones utilizadas en el gremio. Los resultados fueron positivos en el grupo que recibió CBD. Porque sus síntomas psicóticos eran más bajos en comparación con los que tomaron placebos. Incluso sus  rendimientos cognitivos mostraron mejoras significativas y en las estadísticas se veía la diferencia en el funcionamiento general entre el grupo del CBD y los otros.

Esa conclusión, publicada esta semana en la revista de la APA, coincide con el anuncio de la OMS de que este ingrediente natural es “relativamente seguro y no adictivo” para tratamientos médicos. Más aún cuando se trata de un trastorno grave que afecta a más de 21 millones de personas en todo el mundo.