Una nueva investigación ha identificado diferentes tipos de neuronas en una región del cerebro llamada tálamo reticular. Este está involucrado en varias funciones, incluyendo atención, percepción y conciencia. Las interrupciones en esta región llevan a convulsiones y trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
En palabras de la científica de los Institutos Gladstone, en Estados Unidos, Alexandra Clemente, “antes de nuestro estudio, se pensaba que el tálamo reticular estaba compuesto de un tipo de neurona. No comprendíamos bien cómo las células podrían ejecutar diferentes funciones de esta región del cerebro. Hemos demostrado ahora en ratones que el tálamo reticular contiene al menos dos tipos distintas de neuronas, cada uno con características distintivas, papeles y ubicaciones”.

Los dos tipos principales de neuronas pueden diferenciarse porque producen proteínas distintas, parvalbúmina (PV) o somatostatina (SOM). Aunque habían sido ampliamente estudiadas en otras regiones del cerebro, nunca se había hecho en el tálamo reticular.  Según la profesora asistente de Neurología en la Universidad de California, Jeanne Paz, “es importante destacar que descubrimos que los dos tipos de células controlan diferentes funciones cerebrales. Encontramos que las células PV están involucradas en la sensación y pueden estar dirigidas a controlar las convulsiones, mientras que las células SOM están implicadas en la cognición y la emoción, y las disfunciones en estas células pueden contribuir al TDAH y a la esquizofrenia”.

Gracias a las herramientas de optogenética, una tecnología que utiliza la luz para controlar la actividad de las células, el equipo de laboratorio fue capaz de dirigirse específicamente y estudiar cada uno de los diferentes tipos de células en modelos de ratón. Para Clemente, “los resultados mostraron que apuntar a las células fotovoltaicas podría interrumpir las convulsiones, mientras que la dirigirse a las células SOM no tuvo ningún efecto. Este hallazgo refuerza la idea de que, además de sus funciones fisiológicas distintas, los dos tipos de células tienen papeles muy diferentes en la enfermedad”. El próximo objetivo de los científicos es “comprender mejor la función de los diferentes tipos de células en trastornos psiquiátricos y neurológicos y determinar si la orientación de estas células puede realmente ayudar a tratar las convulsiones. La interacción entre los dos tipos de neuronas también podría ayudar a explicar la presencia de convulsiones en pacientes con esquizofrenia, demencia y algunas formas de autismo”