Según la OMS, 350 millones de personas en todo el mundo padecen depresión. Una enfermedad que no sólo afecta a nuestro estado de ánimo, sino que altera el sueño, el apetito, desata sentimientos de culpa e inutilidad y llega a modificar hasta la forma en la que nos expresamos.

Psicólogos y psiquiatras se han afanado en intentar descifrar el lenguaje que utilizan las personas que padecen depresión para saber si existe una relación entre este trastorno y la forma en que se transmite lingüísticamente. De hecho, resulta habitual que los pacientes que se encuentran en tratamiento escriban un diario en el que reflejan la evolución de la enfermedad y los sentimientos que experimentan en su día a día: desde los efectos que provoca la medicación hasta posibles ideaciones suicidas.

Ahora, un amplio estudio publicado por investigadores de la Universidad de Reading (Reino Unido) en la revista Clinical Psychological Science ha identificado cuáles son las palabras que utilizan con mayor frecuencia las personas que padecen depresión o tienen la intención de acabar con su vida. Un hallazgo que podría ayudar a predecir qué sujetos estarían experimentando los primeros síntomas de la bautizada como “epidemia del siglo XXI”.

Para llevar a cabo este trabajo, el equipo encabezado por el psicólogo Mohammed Al-Mosaiwi, utilizó métodos computarizados de análisis para analizar los testimonios de más de 6.400 usuarios en 63 foros de internet cuya temática principal abordaba la ansiedad, la depresión o el suicidio. Después, los comparó con otros textos publicados en 19 foros control. Este detallado análisis, efectivamente, reveló que existen diferencias sustanciales en el lenguaje de las personas con y sin síntomas de depresión.

“Predijimos y encontramos que los foros que abordaban la ansiedad, la depresión y la ideación suicida contenían más palabras absolutistas que los foros control”, señalan los autores en el estudio. Es decir, términos como ‘siempre’, ‘nunca’, ‘completamente’ o ‘jamás’, en los que no hay medias tintas ni existe el gris, se repetían con frecuencia. En el caso de los foros en los que se hablaba sobre suicidio, en un mayor porcentaje aún (un 80%) que en los que se trataba la ansiedad o la depresión (un 50%).

Pero no sólo eso, los psicólogos también pudieron confirmar que las personas con síntomas de depresión utilizan una cantidad excesiva de palabras que transmiten emociones negativas, “principalmente adjetivos y adverbios negativos como ‘solitario’, ‘triste’ o ‘miserable'”, asegura Al-Mosaiwi en The Conversation. Además, el uso de pronombres en primera persona del singular tales como ‘yo’, ‘mi’, ‘me’ es mucho más frecuente que el de pronombres en segunda y tercera persona. “Este patrón de uso sugiere que las personas con depresión están más enfocadas en sí mismas y menos conectadas con los demás”, añade.

Así, el trabajo también analizó un buen número de foros en los que los usuarios, tras haber padecido una depresión, participaban contando su experiencia. “Las palabras de emoción positiva se elevaron aproximadamente un 70%. Sin embargo, la prevalencia de términos absolutistas se mantuvo por encima de los grupos control“. Tal y como explica el psicólogo británico, esto evidenciaría que “aquellos que han tenido síntomas depresivos tienen más probabilidades de tenerlos de nuevo. Por lo tanto, tienen una mayor tendencia al pensamiento absolutista, incluso cuando actualmente no hay síntomas de depresión”.

Tal y como advierten los investigadores, no todas las personas que utilizan este lenguaje padecen depresión. Sin embargo, el análisis del lenguaje de una persona con síntomas de padecer esta enfermedad puede ayudar no sólo a su diagnóstico, sino también a comprender la forma en la que piensan y padecen. En definitiva, a acercarnos a una enfermedad que se ha convertido en la primera causa de discapacidad en el mundo.