Los videojuegos de acción podrían aumentar el riesgo de sufrir alzhéimer según un estudio realizado por la Universidad de Montreal en Canadá. “Call of Duty” y “Assassin’s Creed” necesitan que los jugadores naveguen en la pantalla utilizando un área del cerebro llamada núcleo caudado, lo que lleva a perder materia gris en el hipocampo, aseguraron los especialistas. Dicha área controla los procesos de aprendizaje y memoria además de las emociones y están asociados a la pérdida de materia gris el sufrir desórdenes neurológicos y psicológicos como la demencia y la depresión.

“Personas que juegan con frecuencia a títulos de acción podrían reducir la integridad de su hipocampo y sufrir desórdenes neurológicos”, indicó el doctor Gregory West de la Universidad de Montreal. El núcleo caudado del cerebro también se ha relacionado con la adicción a las drogas y el alcohol.

En el estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society biological research journal, analizaron a 26 jugadores de este tipo de juegos de acción y a 33 no jugadores. A ambos grupos les pusieron unos gorros que grabaron sus ondas cerebrales y los movimientos oculares mientras resolvían un laberinto virtual decorado con árboles y montañas de la que tenían que recuperar objetos. Los resultados evidenciaron que los del grupo de jugadores eran dos veces más propensos a usar su núcleo caudado (80,76%) durante la navegación en lugar de los no jugadores (42,42%) que tendían a confiar en el sistema de memoria espacial del cerebro, el hipocampo.

“Los gamers de juegos de acción utilizan estrategias de navegación que se basan en el núcleo caudado en un grado mucho mayor que los no jugadores de videojuegos. Las investigaciones anteriores han demostrado que las personas que dependen de estrategias dependientes del núcleo caudado tienen menor materia gris”, asegura el autor del estudio. Esto significa que las personas que juegan mucho tiempo a videojuegos de acción podrían haber reducido la integridad del hipocampo, que se asocia con un mayor riesgo de trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer.